Cali, agosto 11 de 2026. Actualizado: lunes, agosto 10, 2026 22:07

Estas son las señales que no debe ignorar

¿Su casa quedó con grietas tras el terremoto?

¿Su casa quedó con grietas tras el terremoto?
Foto: IA
lunes 10 de agosto, 2026

No todas las fisuras que aparecen después de un movimiento sísmico significan que una vivienda esté en peligro, pero la forma, ubicación y evolución de algunas grietas pueden advertir daños que necesitan una evaluación profesional.

Muros, columnas, vigas, puertas, ventanas y pisos pueden ofrecer pistas sobre el estado de una edificación.

Después del terremoto que sacudió a Cali y otras regiones del país, una de las principales preocupaciones comienza cuando las personas regresan a sus viviendas y descubren algo que antes no habían visto: una grieta en una pared, una separación entre un muro y una columna, una puerta que dejó de cerrar correctamente o pequeños fragmentos de concreto que se desprendieron.

La primera recomendación es no asumir que todas las grietas representan el mismo peligro.

Algunas fisuras muy finas pueden limitarse a la pintura, el estuco o el revoque y generalmente no comprometen la estructura.

Sin embargo, existen otras señales que ameritan mayor precaución y, en determinados casos, hacen necesario abandonar el lugar y solicitar una evaluación especializada.

La seguridad debe estar por encima de cualquier inspección. Si después del movimiento hay olor a gas, fugas de agua, cables dañados o la estructura se observa en riesgo, no se debe ingresar a la vivienda y es necesario pedir ayuda.

Ante la duda sobre las condiciones del inmueble, la recomendación es mantenerse fuera.

¿Qué dicen las grietas?

La forma en que aparece una grieta puede dar algunas pistas. Las fisuras superficiales, muy delgadas y similares a un cabello, localizadas únicamente en acabados, suelen representar un riesgo bajo.

Las grietas verticales también pueden estar relacionadas con retracciones o pequeños movimientos, aunque deben vigilarse para comprobar que no aumenten.

La situación merece mayor atención cuando aparecen grietas horizontales, paralelas al piso, pues pueden estar relacionadas con empujes o deformaciones.

Las diagonales, especialmente aquellas cercanas a los 45 grados, pueden indicar movimientos estructurales o asentamientos y requieren evaluación.

También deben llamar la atención las grietas que forman una especie de escalera siguiendo las juntas de ladrillos o bloques, consideradas una señal de riesgo alto en la guía, debido a que suelen asociarse con asentamientos.

Otro punto importante son las esquinas de puertas y ventanas. Cuando las grietas parten diagonalmente desde allí pueden indicar una concentración de esfuerzos o falta de refuerzo.

Si se observa una separación entre un muro y una columna, o entre un muro y una losa o viga, también es recomendable solicitar una revisión.

Columnas y vigas requieren especial atención

No basta con observar las paredes. Después de un movimiento fuerte deben revisarse los muros tanto por dentro como por fuera de la vivienda, además de techos, losas, vigas, columnas, uniones, escaleras, barandas y, cuando existan, muros de contención.

Las grietas ubicadas directamente sobre vigas o columnas de concreto tienen mayor relevancia porque se encuentran en elementos estructurales.

Según la guía, pueden estar relacionadas con sobrecarga, cortante, flexión o daño y requieren una evaluación estructural.

Una señal todavía más delicada aparece cuando existe desprendimiento del concreto y queda acero expuesto, particularmente si se observan manchas de óxido. En estos casos se recomienda atención inmediata.

Puertas y ventanas también pueden advertir problemas

Hay señales que pueden ser más fáciles de identificar que una grieta.

Una puerta o ventana que funcionaba correctamente antes del terremoto y repentinamente no abre o no cierra debe ser revisada.

También constituyen señales de alerta los pisos desnivelados o hundimientos, columnas o muros que se observen inclinados o deformados, concreto desprendido y acero expuesto.

Especial atención merecen las grietas que atraviesan completamente un muro o forman una “X”, así como aquellas que aumentan de tamaño. Si una grieta se hace más ancha o más larga con el paso de las horas o los días, no debe ignorarse.

¿Cómo saber si una grieta está creciendo?

Una medida sencilla es documentar lo encontrado. Se pueden tomar fotografías utilizando una moneda o una regla como referencia para comparar posteriormente el tamaño de la grieta.

También resulta útil revisar fotografías antiguas de la vivienda para determinar si la fisura ya existía antes del terremoto o apareció después.

Registrar la fecha de las imágenes permite hacer seguimiento a cualquier cambio.

Si vive en un edificio, la revisión no debería limitarse al apartamento. También es importante observar las áreas comunes, entre ellas escaleras, pasillos y estacionamientos, y comunicar cualquier novedad a la administración.

Encontrar una fisura pequeña en un acabado no significa automáticamente que una vivienda haya quedado estructuralmente comprometida.

Pero cuando existen grietas grandes, en forma de “X”, daños en columnas o losas, desprendimientos o deformaciones evidentes, la recomendación es diferente: no permanecer en el lugar y solicitar una evaluación estructural urgente.

Después de un terremoto, mirar cuidadosamente la vivienda puede ayudar a detectar cambios, pero una inspección visual realizada por sus habitantes no reemplaza la valoración de un profesional cuando existen señales de posible daño estructural.

Ante cualquier duda, la prioridad debe ser proteger la vida y evitar permanecer en un inmueble hasta tener certeza sobre sus condiciones de seguridad.


¿Su casa quedó con grietas tras el terremoto?

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