Cali, marzo 12 de 2026. Actualizado: miércoles, marzo 11, 2026 22:41
Hay que fortalecer la participación democrática de cara a las elecciones presidenciales
Abstención electoral, el reto común
Un análisis reciente del centro de pensamiento Anif advierte que la abstención electoral sigue siendo uno de los principales retos para la democracia colombiana, pese a que en las elecciones legislativas de 2026 se registró un leve aumento en la participación ciudadana frente a los comicios de 2022.
Según el informe, cerca del 50% del censo electoral participó en la elección del Congreso para el periodo 2026-2030, lo que evidencia que apenas la mitad de los ciudadanos ejerce su derecho al voto.
En cifras absolutas, votaron 20,9 millones de personas para el Senado y 20,7 millones para la Cámara, mientras que en las consultas interpartidistas participaron poco más de 8,3 millones de electores.
Aunque la participación en Senado y Cámara creció frente a 2022 —cuando fue de 46,5% y 47,4%, respectivamente—, el estudio señala una caída significativa en los votos de las consultas interpartidistas, que pasaron del 31,5% del electorado en 2022 al 20,1% en 2026.
El documento también resalta un aumento de los votos nulos y no marcados en las consultas, que alcanzaron cerca del 8% y 7%, respectivamente, muy por encima del 2,1% registrado cuatro años atrás.
Este fenómeno podría estar relacionado con el nuevo formato del tarjetón, que incluyó a todos los precandidatos de diferentes consultas y pudo generar confusión entre los votantes.
En términos regionales, el informe evidencia grandes diferencias en la participación electoral. La región Caribe presentó los niveles más altos de votación, con departamentos como Córdoba, Sucre y Atlántico liderando la participación, mientras que la región Amazónica registró los porcentajes más bajos, especialmente en Caquetá y Putumayo.
Para Anif, estos resultados reflejan un panorama mixto: aunque hubo un ligero aumento en la participación, el país sigue enfrentando el desafío de ampliar la base de votantes y fortalecer la participación democrática de cara a las elecciones presidenciales.
El reto, señala el centro de pensamiento, será lograr una representación más amplia del electorado que permita legitimar con mayor fuerza la elección del próximo presidente y las decisiones políticas del país en los próximos años.

