Cali, noviembre 4 de 2026. Actualizado: miércoles, noviembre 4, 2026 16:07
Un legado de vocación y compromiso con los colombianos
Policía Nacional: 135 años velando por la seguridad de los colombianos
Mucho antes de que existieran patrullas y radios, los serenos recorrían las calles empedradas a la luz de los faroles cuidando el sueño de los ciudadanos.
Celebrar 135 años de historia no es solo conmemorar este paso del tiempo; es reconocer la evolución de una institución que ha crecido a la par con el surgimiento de Colombia.
Desde el 5 de noviembre de 1891, cuando el presidente Carlos Holguín decretó la creación del Cuerpo de Policía Nacional, la vocación de servicio ha sido la columna vertebral de miles de hombres y mujeres que portan el uniforme con el firme propósito de garantizar seguridad y la convivencia, consagrándose como un auténtico patrimonio de todos los colombianos.
Hoy, más de 180.000 policías mantienen intactos los valores de vocación, honestidad, compromiso, honor, disciplina y solidaridad que inspiraron el nacimiento de la Institución.
Ellos, representan la convicción de defender la seguridad ciudadana con firmeza, encarnando el lema “Dios y Patria”.
Engranaje estratégico en el suroccidente
En esta parte del territorio, el hito institucional se posa sobre la Región de Policía N°4, guardiana de una de las zonas más complejas y resilientes del suroccidente colombiano bajo la estrategia “Seguridad que une, desarrollo que renace”.
En el corazón de su estructura operativa, se encuentra la Policía Metropolitana Santiago de Cali que abarca no solo el perímetro urbano y rural de la capital vallecaucana, sino que se extiende hasta los municipios de Candelaria, Jamundí, La Cumbre, Vijes y Yumbo, en el Valle del Cauca.
Los escenarios que caracterizan a esta jurisdicción, desde las comunas, zonas de ladera hasta los centros poblados, corregimientos y veredas, exigen la presencia sostenida y un despliegue ininterrumpido de capacidades de inteligencia, investigación criminal, operaciones tácticas y actividades de prevención para hacer frente a las dinámicas criminales en los microterritorios.
Un recuerdo que vivirá por siempre

Asumir la custodia de esta región estratégica implica riesgos en cada patrullaje y en cada procedimiento.
Esta entrega incondicional por la seguridad de Cali no está exenta del dolor más profundo, pues el compromiso de velar por la vida y honra de los ciudadanos exige, a veces, enfrentar cara a cara el peligro y pagar el costo más alto que un ser humano puede ofrecer en el ejercicio de su vocación.
En este 2026, recordamos a los uniformados de la familia policial en la Metropolitana Santiago de Cali que ya no están presentes, y esta significativa conmemoración honra su memoria.
Recordamos a los Intendentes: Jorge Leonardo Gómez Ochoa y Roberto Steven Melo Londoño; al subintendente Juan Fernando Madrid Gómez; a los patrulleros: José Fernando Erazo Quintana, Álvaro Javier Diaz Quiñones, Carlos Andrés Pineda Castro y Andrés Felipe Castañeda Estupiñán; y a la patrullera de policía María José Recuero Suárez.
Sus nombres no quedan en el olvido ni se reducen a un recuerdo, sino que serán una guía para las nuevas generaciones de policías, recordando que detrás de cada uniforme hay padres, hijos, hermanos y amigos que siempre salieron de casa con la convicción de proteger la vida de los demás a costa de la propia.
Su vocación de servicio, la valentía ante la adversidad y la entrega continuarán latiendo con firmeza donde pisaron esta hermosa tierra.
Un compromiso indeclinable contra la criminalidad
La mejor manera de honrar la memoria de quienes ya no están es mantener una ofensiva implacable contra quienes pretenden afectar la tranquilidad de los vallecaucanos.
Durante el presente año esta unidad policial ha desplegado mega operaciones e intervenciones focalizadas, logrando debilitar las estructuras del crimen organizado y sus finanzas criminales que tanto daño le hacen a la sociedad.
El balance operacional da cuenta de 7.449 capturas en flagrancia y por orden judicial por delitos de alto impacto como el homicidio, la extorsión, el tráfico local de estupefacientes y el porte ilegal de armas de fuego. Aquí, se destaca además la incautación de 1.254 armas utilizadas por manos criminales para cometer actos delictivos.
Otro de los datos a resaltar es la incautación de más de 11 toneladas de sustancias estupefacientes que ya no llegarán a espacios de la ciudadanía como parques, entornos escolares y espacios recreodeportivos.
Asimismo, se reporta la recuperación de 2.219 vehículos (1.814 motocicletas y 405 automotores) que habían sido reportados como hurtados.
Las contundentes acciones policiales han permitido la desarticulación de 33 estructuras criminales que sembraban zozobra en la región, la realización de 598 diligencias de allanamiento y la extinción de dominio de 17 bienes inmuebles avaluados en 5.633 millones de pesos.
Este despliegue operativo ha representado un aporte invaluable a la reducción de los índices delictivos, registrando a la fecha una disminución del 22% en el hurto en sus diferentes modalidades, con 4.000 casos menos en comparación con el año anterior.
Las historias detrás del uniforme

Más allá de los operativos y las estadísticas, la verdadera esencia de la Policía Nacional reside en el rostro de las mujeres y hombres que la conforman.
Detrás de ese uniforme hay incontables historias de entrega silenciosa.
Encontramos al policía del Modelo del Servicio Orientado a las Personas y los Territorios que recorre los rincones más álgidos del territorio; al carabinero que protege el campo y el medio ambiente; a la uniformada de la ‘Patrulla Púrpura’ que trabaja incansablemente para prevenir la violencia de género; a los policías de Infancia y Adolescencia, que velan por la protección de nuestros niños, niñas y adolescentes.
Las unidades de Policía Fiscal y Aduanera, encargadas de proteger el orden económico del país; y a la Policía Comunitaria, que de la mano de la comunidad trabaja en la prevención de los delitos y los comportamientos contrarios a la convivencia.
A ellos se suman la Investigación Criminal (SIJIN), Inteligencia (SIPOL), Operaciones Especiales (GOES), del Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA), la Unidad Nacional de Intervención Policial, entre muchas otras especialidades que combaten de manera frontal el flagelo de la criminalidad.
Hay historias de policías que asisten partos, que auxilian adultos mayores o que arriesgan todo por salvar vidas en incendios o emergencias naturales.
Todos ellos sueñan y construyen un mejor país para todos.
A sus 135 años de historia, la Policía Nacional reafirma que su mayor fortaleza reside en la nobleza de su misión y en el pulso diario de cada policía.
Cada calle patrullada, cada vida protegida y cada amanecer tranquilo son la prueba de que este legado continuará latiendo con la misma fuerza con la que un día nació para servir y proteger a Colombia.

