Cali, octubre 2 de 2026. Actualizado: viernes, octubre 2, 2026 19:46
Empresario TEC
Educación en la era digital: aprender, colaborar e innovar
La tecnología es parte fundamental del entorno en el que hoy estudiantes y docentes aprenden, interactúan y construyen conocimiento.
Por eso, el desafío no consiste únicamente en incorporar nuevas herramientas, sino en transformar la manera de enseñar y aprender.
La comunicación ocupa un lugar central en este proceso.
En los entornos digitales ya no existe una sola voz que transmite información a un receptor: múltiples voces participan, intercambian ideas y construyen sentido de manera colectiva.
Esta transformación también modifica la experiencia educativa y abre espacio a nuevas formas de colaboración.
“En lo digital, comunicar ya no es solo transmitir información, es construir conocimiento”, señala Luis Martin Trujillo, director del Centro de Recursos y Experiencias de Aprendizaje Crea.
Desde esta perspectiva, aprender deja de ser una actividad exclusivamente individual.
La colaboración permite que cada estudiante aporte desde su contexto, sus experiencias y su manera de comprender el mundo.
El resultado es una experiencia de aprendizaje más participativa y conectada con las realidades de quienes hacen parte de ella.
Uno de los principales retos de la educación digital es evitar que innovación sea sinónimo de tecnología.
Incorporar dispositivos, plataformas o aplicaciones no garantiza, por sí mismo, una transformación pedagógica.
Innovar implica repensar cómo y para qué se aprende.
Significa diseñar ambientes en los que el estudiante tenga un papel activo, desarrolle pensamiento crítico y creativo, fortalezca su capacidad de trabajar con otros y utilice la tecnología de manera consciente.
Modelos como el aula invertida, la gamificación, los ambientes aumentados, el aprendizaje basado en investigación y los espacios inclusivos plantean precisamente ese cambio de lógica.
El docente deja de ser únicamente transmisor de contenidos para convertirse en orientador de experiencias, mientras el estudiante participa en la construcción de su propio conocimiento.
El reto, entonces, no es simplemente adaptarse a lo digital, sino apropiarlo de manera crítica.
La educación necesita formar personas capaces de dialogar, cuestionar, colaborar y construir conocimiento en escenarios cada vez más mediados por la tecnología.
En su reflexión sobre Educación en la era digital: comunicación, colaboración e innovación, Trujillo plantea que lo digital no debe entenderse como un añadido a la educación, sino como parte del contexto en el que esta ocurre.
La discusión, por tanto, va más allá de qué tecnología utilizar.
La pregunta fundamental es qué experiencias de aprendizaje queremos construir con ella.
Porque, incluso en un mundo cada vez más digital, educar continúa siendo una experiencia profundamente humana.

