Cali, marzo 26 de 2026. Actualizado: jueves, marzo 26, 2026 21:52
Expectativas de mercado
Banco de la República presionado a subir tasas tras repunte inflacionario
A pocos días de una nueva reunión de política monetaria, el consenso entre los analistas es claro: el Banco de la República enfrenta una creciente presión para continuar endureciendo su postura frente al repunte inflacionario.
De acuerdo con la más reciente encuesta de Anif, el 50% de los analistas espera un incremento de 100 puntos básicos, mientras otro 41% prevé un alza de 75 puntos.
Solo un analista se inclina por un aumento más moderado de 25 puntos básicos, lo que refleja el viraje del sentimiento del mercado tras la sorpresiva inflación registrada en febrero.
Este giro en las expectativas está respaldado por un hecho clave: la inflación se ubicó en 5,29% anual, una cifra que superó ampliamente lo anticipado por el mercado y aleja al país de la meta del 3% fijada por el emisor.
Las presiones provienen, principalmente, del componente de servicios, cuya variación anual ya roza el 6,5%.
Este comportamiento ha sido atribuido en gran parte al fuerte ajuste del salario mínimo, que aumentó 23% para 2026.
Frente a este panorama, se refleja una postura predominantemente técnica entre los analistas. El 77% considera que la próxima decisión del Banco de la República estará en línea con lo que debería dictar la teoría económica, es decir, más allá de las presiones políticas o sociales.
Esta confianza en la autonomía técnica del emisor se mantiene incluso frente a las tensiones que han rodeado las decisiones de política monetaria en los últimos meses, especialmente en un año marcado por alta incertidumbre macroeconómica.
Uno de los aspectos más llamativos de la encuesta es la expectativa sobre la dinámica interna del equipo directivo del Banco.
Aunque no se prevé una decisión unánime, se espera una mayoría que respalde un incremento sustancial de tasas.
Los nombres de César Giraldo, Laura Moisá y Germán Ávila son los más mencionados como posibles votos disidentes, particularmente si se adopta una medida más agresiva.
Más allá del corto plazo, el mercado ve un proceso prolongado de normalización monetaria. Las proyecciones apuntan a una tasa de política que cerraría 2026 en 11,88%, con descensos graduales que llevarían ese nivel a 10,25% hacia finales de 2027.
Esto sugiere que los analistas no anticipan un retorno rápido a tasas bajas, sino un ajuste condicionado por la persistencia de las presiones inflacionarias y el contexto internacional.
En cuanto al entorno externo, la Fed ha mantenido su tasa de interés estable, en el rango de 3,5%-3,75%, aunque con una inflación interna de 2,4% que aún no se alinea del todo con su objetivo.
En Europa, el Banco Central Europeo también ha optado por la estabilidad, aunque ha corregido al alza sus previsiones inflacionarias a causa de los conflictos geopolíticos y los riesgos energéticos derivados del nuevo repunte de tensiones en Medio Oriente.
Inflación
Dentro de este contexto, la encuesta también sondea las expectativas de inflación en Colombia. Se estima que cerrará 2026 en 6,2% y llegará a 4,4% al final de 2027.
Estas proyecciones, sin embargo, dependen del éxito de las acciones del Banco para contener el efecto de segunda vuelta que puede generar el alza del salario mínimo sobre los precios, en especial en sectores como servicios y alimentos.
La credibilidad del Banco de la República y su capacidad para transmitir señales claras al mercado se convierten así en factores cruciales.
La decisión de marzo no solo impactará las condiciones de crédito y el consumo, sino también la confianza del mercado en la independencia y efectividad del emisor colombiano.
El dilema para la Junta es claro: ajustar con contundencia ahora para evitar una mayor pérdida de control inflacionario, o moderar el paso con el riesgo de un rezago en el anclaje de expectativas.
En cualquier caso, el mercado ya anticipa que lo peor aún no ha pasado y que el costo de doblegar la inflación será alto, prolongado y políticamente costoso.

