Cali, febrero 5 de 2026. Actualizado: miércoles, febrero 4, 2026 22:50
Persiste la incertidumbre global
El peso colombiano toma fuerza en enero
En un mes marcado por sorpresivos giros en la política monetaria, movimientos del sector público y tensiones geopolíticas, el peso colombiano se destacó por su apreciación del 2,4%, impulsado principalmente por la debilidad del dólar y expectativas sobre las decisiones del Ministerio de Hacienda.
Durante enero, el comportamiento del mercado cambiario reflejó una combinación de factores tanto internos como externos.
La moneda nacional se fortaleció frente al dólar, cerrando el mes en COP3.690, COP90 por debajo del cierre de diciembre.
Este repunte se vio respaldado por una mayor demanda de activos emergentes y el renovado interés en estrategias de carry trade, a pesar de las compras de dólares por parte del sector público y la publicación de un borrador de decreto con menor impacto del esperado sobre la repatriación de inversiones de las AFP.
Tensión internacional y refugio en activos seguros
El escenario internacional también contribuyó a la dinámica cambiaria. La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por parte de fuerzas militares estadounidenses y la creciente tensión entre Estados Unidos y Europa por las declaraciones de Donald Trump sobre la adquisición de Groenlandia elevaron la incertidumbre global.
Esto impulsó el valor de activos refugio como el oro, que subió 9%, la plata (+12%) y el franco suizo, que se apreció un 2,4%.
Además, los flujos netos hacia economías emergentes alcanzaron los USD41.000 millones, reflejando un renovado apetito por riesgo ante valoraciones atractivas en renta fija y variable.
Política monetaria: sorpresa del Banco de la República
Uno de los hechos que más sorprendió al mercado fue el aumento inesperado de la tasa de interés por parte del Banco de la República en 100 puntos básicos, llevándola al 10,25%, el primer movimiento de tal magnitud en casi tres años.
Este incremento superó las expectativas del mercado, que anticipaban un alza de solo 50 puntos básicos.
En contraste, la Reserva Federal de EE.UU. mantuvo su tasa entre 3,50%-3,75%, en medio de señales de estabilidad laboral y una inflación aún lejana de su meta.
Este diferencial de tasas jugó a favor del peso, incrementando su atractivo relativo para los inversionistas internacionales.
El rol del Ministerio de Hacienda y los flujos fiscales
Durante diciembre, el Ministerio de Hacienda había realizado una venta directa de TES por COP23 billones, obteniendo USD5.000 millones, de los cuales cerca de USD3.000 millones fueron vendidos al mercado.
Sin embargo, a finales de enero, la entidad anunció que priorizaría su caja en dólares durante el primer semestre del año, lo que indica que las monetizaciones estructurales habrían concluido. De hecho, en la última semana del mes, el sector público compró USD1.800 millones en el mercado spot.
Petróleo al alza e inestabilidad climática
En el frente de materias primas, el precio del crudo también vivió un fuerte impulso. El Brent cerró enero en USD70,7 (16,2% mensual), impulsado por las protestas en Irán —uno de los principales productores de la OPEP+— y las amenazas de intervención militar por parte de EE.UU.
A ello se sumaron condiciones climáticas adversas en Norteamérica, que redujeron la producción estadounidense en hasta 2 millones de barriles diarios.
Perspectivas para febrero
Según las proyecciones de Bancolombia, el USDCOP podría moverse en un canal entre COP3.580 y COP3.750 durante febrero.
La apreciación del peso podría continuar, impulsada por el pago de impuestos de los Grandes Contribuyentes y la ausencia de nuevas ventas de dólares por parte del gobierno.
Sin embargo, la incertidumbre no desaparece. Los riesgos fiscales, el proceso electoral —con elecciones legislativas y consultas interpartidistas en marzo— y una elevada volatilidad del mercado (que alcanzó 17,6% en enero) seguirán marcando la pauta para la moneda colombiana en los próximos meses.

