Cali, abril 23 de 2026. Actualizado: miércoles, abril 22, 2026 22:11

Avances en el sistema financiero

Bre-B acelera la transformación de pagos en Colombia: supera 100 millones de llaves en solo seis meses

Bre-B acelera la transformación de pagos en Colombia: supera 100 millones de llaves en solo seis meses
Foto: Archivo particular
miércoles 22 de abril, 2026

El sistema de pagos inmediatos Bre-B se consolida como uno de los cambios más acelerados en la historia reciente del sistema financiero colombiano.

A seis meses de su entrada en operación, ya supera los 100 millones de llaves registradas, evidenciando una adopción masiva que está redefiniendo la forma en que se realizan las transacciones en el país.

El ritmo de crecimiento no solo ha sido alto, sino también más rápido que referentes regionales como PIX en Brasil, considerado uno de los casos más exitosos de pagos digitales en América Latina.

El sistema colombiano ha alcanzado niveles de penetración en menos tiempo, lo que sugiere una madurez temprana en la adopción tecnológica por parte de los usuarios.

Las cifras reflejan un cambio estructural. En apenas seis meses, Bre-B acumula cerca de 35 millones de usuarios y más de 708 millones de transacciones, consolidándose como un mecanismo cotidiano para pagos de bajo valor.

El comportamiento del sistema confirma su vocación: facilitar transacciones pequeñas y frecuentes.

Cerca del 40% de las operaciones no supera los $50.000 y el monto promedio se ubica alrededor de $156.111, lo que lo posiciona como un sustituto directo del efectivo en la economía diaria.

Además, la dinámica transaccional ha escalado rápidamente. Mientras en sus primeros días los montos diarios no superaban los $500.000 millones, hacia finales de 2025 el sistema ya movilizaba entre $0,5 billones y $1 billón diarios, y en marzo de 2026 alcanzó picos cercanos a $1,2 billones en un solo día hábil, con hasta 5,8 millones de transacciones.

El uso de Bre-B está dominado por las personas naturales. El 96,1% de las llaves registradas corresponde a este segmento, mientras que solo el 3,9% pertenece a empresas.

En línea con esto, más del 80% de las transacciones se realiza entre personas (P2P), lo que evidencia que, por ahora, el sistema se ha consolidado principalmente como un canal de pagos entre individuos, con una participación aún limitada del comercio formal.

Este punto marca uno de los principales desafíos hacia adelante.

Aunque Bre-B ha logrado reducir fricciones en pagos cotidianos y disminuir la dependencia del efectivo, su penetración en comercios aún es baja, con cerca del 10% de las transacciones dirigidas a personas jurídicas.

Grandes avances

El avance del sistema responde a varios factores estructurales. Por un lado, el desarrollo previo de infraestructura tecnológica en el sector financiero.

Por otro, la mayor cobertura de conectividad, el acceso a dispositivos móviles y una cultura digital más extendida entre los usuarios.

Estos elementos han permitido una adopción más rápida que la observada en otros países de la región.

Desde una perspectiva económica, Bre-B tiene implicaciones relevantes. La reducción de costos transaccionales y la menor dependencia del efectivo pueden mejorar la eficiencia del sistema financiero, facilitar la inclusión y aumentar la trazabilidad de las operaciones.

En un país donde el uso de efectivo ha sido históricamente alto, este tipo de plataformas puede representar un cambio estructural en la forma en que circula el dinero.

Sin embargo, el crecimiento acelerado también trae riesgos. Anif advierte sobre la necesidad de fortalecer la seguridad del sistema frente a posibles fraudes, así como de cerrar brechas de acceso relacionadas con conectividad.

También plantea desafíos en la adopción por parte de pequeños comercios, que podrían enfrentar desincentivos asociados a la formalización o a implicaciones tributarias.

El avance de Bre-B se da, además, en un contexto más amplio de digitalización del sistema financiero.

La competencia entre entidades, la presión por eficiencia y el cambio en las preferencias del consumidor están acelerando la migración hacia pagos electrónicos, donde la inmediatez, el bajo costo y la facilidad de uso se convierten en factores determinantes.

El caso colombiano muestra que la transformación puede ser rápida cuando se alinean infraestructura, regulación y comportamiento del usuario.

La velocidad de adopción de Bre-B no solo confirma el potencial del sistema, sino que también plantea una nueva realidad para bancos, comercios y consumidores.

De cara a los próximos meses, el reto será consolidar este crecimiento y ampliar su uso hacia el comercio formal, donde está buena parte del impacto económico potencial.

Si logra ese salto, Bre-B no solo cambiará la forma de pagar, sino también la estructura del sistema financiero y la dinámica del consumo en Colombia.

En un entorno donde la eficiencia y la digitalización son claves para la competitividad, el sistema ya dejó de ser una innovación. Empieza a convertirse en infraestructura esencial de la economía.


Bre-B acelera la transformación de pagos en Colombia: supera 100 millones de llaves en solo seis meses

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