Cali, octubre 14 de 2026. Actualizado: miércoles, octubre 14, 2026 21:00
La meta es duplicar el PIB por habitante
Valle del Cauca se propone transformar su economía hacia 2038
El Valle del Cauca enfrenta una decisión que puede marcar su futuro económico: limitarse a recuperar lo perdido después del terremoto del 10 de agosto o aprovechar la reconstrucción para transformar su estructura productiva, fortalecer sus empresas y construir una economía con mayores ingresos y empleos de calidad.
Esa fue la propuesta presentada por María del Mar Palau, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Cali, durante el Seminario Perspectivas Económicas, organizado por Anif, en el que también participaron José Ignacio López, presidente de ese centro de pensamiento económico, y Julián Buitrago, director del Departamento Nacional de Planeación.
Bajo el concepto Empresas como motor de la reactivación económica, Palau insistió en que el crecimiento regional debe construirse alrededor del tejido empresarial y no limitarse a la recuperación de infraestructura afectada por la emergencia.
“No deberíamos reconstruir, deberíamos transformar”, afirmó, al señalar que el departamento necesita salir de la crisis con una economía más productiva, innovadora y competitiva.
El terremoto profundizó dificultades que ya existían
La dirigente empresarial recordó que 2026 había comenzado con importantes presiones sobre los costos de producción, entre ellas el incremento del salario mínimo, el encarecimiento del crédito, la volatilidad cambiaria y los aranceles de Ecuador, uno de los mercados relevantes para las exportaciones regionales.
Posteriormente, el terremoto agravó las dificultades del tejido empresarial.
De acuerdo con las cifras presentadas por la Cámara de Comercio de Cali, 16.054 empresas de 42 municipios reportaron afectaciones.
Del total, el 62% señaló daños graves o críticos, el 28% no podía operar y el 72 % restante enfrentaba restricciones.
Además, el 91% de las unidades afectadas tenía menos de 20 trabajadores.
A pesar de este escenario, la economía del Valle mostró capacidad de resistencia.
Según las estimaciones presentadas, creció 3,1% en el primer semestre de 2026, frente al 2,9% nacional.
Sin embargo, los resultados sectoriales fueron desiguales: mientras la producción industrial creció 2,3% y las ventas de vehículos nuevos aumentaron 44,6%, la vivienda nueva registró una caída de 35,4 % y la producción de etanol disminuyó 7,3%.
Cuatro palancas para cambiar el rumbo
La Cámara de Comercio de Cali propuso una estrategia de transformación productiva hacia 2038, sustentada en cuatro grandes frentes: acceso a mercados, productividad, innovación e inversión.
El diagnóstico muestra brechas importantes.
En innovación, el Valle obtuvo una calificación de apenas 2,38 sobre 10 en patentes, mientras que sus exportaciones no mineroenergéticas por habitante llegaron a US$580 en 2025, por debajo de departamentos comparables.
En productividad laboral, cada ocupado del Valle generó un valor aproximado de $76,6 millones en 2025, frente a $96,4 millones en Bogotá, una diferencia cercana al 20%.
La inversión constituye otro desafío. La relación entre inversión productiva e ingresos empresariales fue de 2,3 % en el Valle, inferior al promedio nacional de 2,9%.
Palau hizo un llamado a los empresarios para que reinviertan más recursos en su territorio y no esperen exclusivamente la llegada de capital extranjero.
“Tenemos que coinvertir con ellos y tenemos que invertir nosotros más de nuestras utilidades en nuestro propio territorio”, sostuvo.
Una meta ambiciosa para 2038
La propuesta plantea elevar el PIB por habitante del Valle del Cauca desde $38,4 millones en 2025 hasta $79,5 millones en 2038, medidos a precios constantes de 2025.
En un escenario de crecimiento tendencial, el indicador llegaría solamente a $55 millones.
Para alcanzar la meta más ambiciosa, la estrategia contempla un crecimiento económico de referencia del 6% anual, frente al 2,8 % del escenario tendencial.
Las metas también incluyen aumentar la inversión productiva de $4,5 billones a $18 billones, multiplicar la inversión en innovación de $295.000 millones a $952.000 millones y elevar los ingresos por exportaciones de $12,3 billones a $32 billones.
En acceso a mercados nacionales, la aspiración es pasar de $214 billones en ingresos locales y nacionales a $352 billones en 2038.
Estas cifras representan objetivos de largo plazo y no resultados garantizados.
Su cumplimiento dependerá de la capacidad de las empresas, las instituciones y los inversionistas para ejecutar los proyectos y mantener la estrategia durante los próximos años.
La Cámara de Comercio presenta resultados
La propuesta no parte de cero. Durante 2026, la Cámara de Comercio de Cali reportó el acompañamiento de más de 8.000 empresas mediante soluciones de organización, estrategia y fortalecimiento empresarial.
En los frentes de acompañamiento evaluados, las compañías registraron aumentos promedio del 62 % en ventas y del 44 % en rentabilidad.
En acceso a mercados nacionales, la entidad informó que 306 empresas participaron en 15 espacios comerciales, donde se generaron 4.378 contactos y más de 750 alianzas empresariales, además de ventas cerradas por $398,5 millones.
En internacionalización, el número de empresas fortalecidas pasó de 290 a 455, mientras que las ventas cerradas en espacios comerciales internacionales alcanzaron US$2 millones, según los resultados presentados con corte al 30 de septiembre.
Para Palau, estas experiencias muestran que la transformación productiva requiere pasar de los diagnósticos a resultados empresariales concretos.
La dirigente insistió en que el Valle tiene condiciones para alcanzar un crecimiento superior, pero necesita fortalecer la colaboración, la confianza en el territorio y la disposición de los empresarios para invertir.
El mensaje central del encuentro fue que la reconstrucción debe convertirse en el punto de partida de una transformación económica de largo plazo, capaz de generar empresas más fuertes, nuevos mercados, mejores empleos y mayores ingresos para los vallecaucanos.
La meta de 2038 representa, en ese sentido, una invitación a que el departamento no se conforme con recuperar lo que tenía antes del terremoto, sino que aproveche la crisis para construir una economía más competitiva.

