Cali, marzo 26 de 2026. Actualizado: jueves, marzo 26, 2026 18:14
Decisión judicial clave
Audiencia de Maduro en Nueva York: juez mantiene acusaciones y prolonga proceso penal en EE. UU.
La audiencia de Maduro en Nueva York avanzó este 26 de marzo de 2026 luego de que un juez federal rechazara la solicitud de la defensa para desestimar los cargos.
La decisión mantiene activo el proceso penal contra Nicolás Maduro y Cilia Flores en el Distrito Sur de Nueva York.
La diligencia judicial se desarrolló con presencia de periodistas, ciudadanos y representantes legales, aunque sin permiso de grabaciones.
Maduro y Flores comparecieron desde su lugar de reclusión en Brooklyn, donde permanecen desde su captura en Caracas hace casi tres meses.
Durante la audiencia, ambos asistieron con uniformes de prisión y utilizaron auriculares para traducción. Según reportes, mostraron un comportamiento más calmado frente a su primera comparecencia en enero.
Desarrollo de la audiencia y decisión judicial
La audiencia de Maduro en Nueva York inició con retraso respecto a la hora programada y tuvo una duración cercana a una hora. El juez Alvin Hellerstein dirigió la sesión.
En el desarrollo del encuentro, la defensa expuso argumentos relacionados con limitaciones económicas para acceder a abogados privados.
Además, solicitó desestimar el caso por presuntas violaciones constitucionales y restricciones sobre fondos.
Por su parte, la fiscalía sostuvo que el proceso debía continuar. También indicó que las pruebas se encuentran disponibles para avanzar en el caso.
Finalmente, el juez negó la solicitud de la defensa. Esta decisión permite que el expediente continúe hacia la etapa de preparación de juicio, sin modificar los cargos existentes.
Asimismo, el tribunal no definió una nueva fecha para la siguiente audiencia. El proceso podría extenderse entre uno y dos años antes de un juicio oral.
Cargos, contexto y próximos pasos
La audiencia de Maduro en Nueva York se relaciona con una acusación presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en 2020, que se reactivó tras la captura en enero de 2026.
Los cargos incluyen conspiración de narcoterrorismo, tráfico de cocaína hacia territorio estadounidense y posesión de armas, incluidas ametralladoras y otros artefactos.
De acuerdo con la acusación, Nicolás Maduro es señalado como presunto líder de una estructura criminal conocida como el “Cartel de los Soles”. Esta red estaría vinculada al envío de droga utilizando estructuras estatales.
En el caso de Cilia Flores, el expediente la vincula como intermediaria en operaciones relacionadas con sobornos y protección de actividades ilegales.
Ambos se declararon no culpables desde su primera audiencia, realizada el 5 de enero. En ese momento, Maduro se definió como prisionero de guerra ante el tribunal.
El proceso también involucra a otros señalados, incluidos funcionarios y personas cercanas al entorno político venezolano.

