Cali, abril 30 de 2026. Actualizado: jueves, abril 30, 2026 18:46
Cepeda lidera… pero no gana: la encuesta que revela una elección mucho más abierta de lo que parece
La última encuesta de AtlasIntel para Semana confirma lo que muchos intuían, pero pocos querían aceptar: Iván Cepeda va ganando… pero no tiene la elección asegurada.
En primera vuelta, Cepeda marca cerca del 38% de los votos válidos, seguido por Abelardo de la Espriella con casi 30% y Paloma Valencia con algo más del 21%.
A simple vista, parece una ventaja cómoda. Pero en política, 8 puntos no son una muralla: son una invitación a la remontada.
El dato clave no está en la foto de hoy, sino en la película. La serie temporal muestra a Cepeda creciendo de forma sostenida, pero también a sus rivales consolidando bloques claros.
No hay dispersión: hay tres polos definidos. Y eso, en Colombia, casi siempre termina en segunda vuelta.
Y ahí está el giro.
Cuando se simulan escenarios de segunda vuelta, Cepeda pierde. Contra De la Espriella cae 42% a 47,8%, contra Paloma Valencia 40,6% a 49,1% y frente a Fajardo también queda abajo.
Es decir: el líder en primera vuelta no logra construir mayoría.
¿Por qué? La respuesta está en el rechazo.
Cepeda es el candidato con mayor nivel de rechazo: más del 50% de los encuestados dice que no lo quiere como presidente.
En elecciones polarizadas, el techo importa más que el piso. Y el techo de Cepeda parece bajo.
Además, el contexto no ayuda. La desaprobación del presidente Gustavo Petro supera el 55%, mientras su aprobación ronda el 38%.
En otras palabras, el clima político favorece más el castigo que la continuidad.
Eso explica por qué, aunque Cepeda lidera en intención de voto, pierde en áreas clave de confianza frente a sus rivales, especialmente en seguridad y economía.
No es solo una competencia de popularidad: es una disputa por credibilidad.
Entonces, ¿qué dice realmente esta encuesta?
Que la elección de 2026 no está definida. Que hay un líder claro, sí, pero también un consenso implícito en su contra.
Y que, si la oposición logra unificarse —algo históricamente difícil, pero no imposible—, puede convertir esa mayoría negativa en victoria electoral.
La paradoja es evidente: Cepeda puede ser el candidato más fuerte… y al mismo tiempo el más vulnerable.
Porque en Colombia, como tantas veces, no gana el que más apoyo tiene, sino el que menos rechazo genera.
