Cali, marzo 21 de 2026. Actualizado: viernes, marzo 20, 2026 22:40
Congreso, equilibrio y definiciones
A menos de un mes de las elecciones, el segundo debate del ciclo elecciones 2026 realizado en la Universidad de San Buenaventura dejó una lección clara.
No basta con escuchar promesas sueltas. Necesitamos conocer a fondo a los candidatos, sus propuestas y su visión de país y de región. Infraestructura, inversión y educación fueron protagonistas.
Sin embargo, lo verdaderamente decisivo es el modelo de desarrollo que defienden.
El Congreso no es un escenario secundario. Es el corazón del equilibrio de poderes. En regímenes presidencialistas, como el nuestro, puede convertirse en el último dique frente a decisiones unilaterales.
Los últimos cuatro años evidenciaron la falta de gobernabilidad. Hemos visto reformas intentadas por decreto y políticas impuestas sin consensos amplios.
Además, el poder judicial ha tenido que intervenir de manera reiterada. La Corte y los jueces han debido revisar la constitucionalidad de decisiones que dividieron al país.
Esa tensión constante no es sana para la democracia. Cuando el Ejecutivo desborda sus límites, el sistema se agrieta. Y cuando el Congreso es débil, la pluralidad se reduce.
Por eso estas elecciones legislativas son determinantes. El Congreso representa la diversidad política, social y regional de Colombia.
Allí convergen visiones distintas sobre empresa, Estado, seguridad y desarrollo social. Allí se tramitan los acuerdos posibles. Allí se construyen mayorías legítimas o se frenan excesos.
No podemos votar a ciegas. No podemos dejarnos llevar solo por afinidades ideológicas o por la fuerza de un liderazgo presidencial.
Debemos exigir posiciones claras sobre el modelo económico, la descentralización y la seguridad jurídica. El Valle y el país necesitan contrapesos reales. La democracia no se defiende sola. Se defiende con información y participación.
