Cali, abril 28 de 2026. Actualizado: lunes, abril 27, 2026 20:50
#MeToo
Cuando las vivencias personales aportan al cambio de los paradigmas en la realidad de las mujeres
Los paradigmas son patrones, creencias y técnicas compartidas por una comunidad o una sociedad. Son la base de los imaginarios culturales y la ruta que indica a la sociedad qué “está bien” y qué “está mal”.
En el ejercicio de reivindicación de los derechos de las mujeres, los cambios de paradigma han sido trascendentales en nuestra lucha.
En el pasado, estudiar era un imposible, participar en el ámbito público era un sueño inalcanzable y construir en igualdad era impensable.
Cada una de las reivindicaciones de los derechos de las mujeres ha nacido, incluso, de vivencias personales.
El movimiento #MeToo surgió en 2006 a partir de las vivencias en Estados Unidos de Tarana Burke, psicóloga y sobreviviente de violencia sexual.
Dedicada a ayudar a otras mujeres y niñas, ante el relato de abuso de una niña, Burke se quedó sin palabras y no supo cómo responder en ese momento.
Ese silencio la marcó profundamente; deseó haber podido decirle simplemente “A mí también”. De esa experiencia surgió la idea de que decir “Me Too” podía generar fuerza y empatía entre las mujeres.
Ese es el comienzo del movimiento #MeToo.
Ese fue el inicio de un movimiento que abrió las puertas a la consolidación de acciones de protección para las mujeres en los entornos laborales, trajo consigo el aumento de las penas por abuso sexual en muchos países del mundo y, lo más importante, invitó a las mujeres a alzar la voz y a transformar nuestra posición en la sociedad.
Los cambios de paradigma incomodan, los cambios de paradigma duelen, los cambios de paradigma generan resistencia, pero solo a partir de ellos nosotras podremos, de una vez por todas, estar, vivir y transformar desde la posición de igualdad en la que nunca hemos estado.
Sigamos sumando, sigamos transformando y no paremos de alzar la voz.
@LizaNatalia18
#NoMásMisoginia
