Cali, noviembre 4 de 2026. Actualizado: miércoles, noviembre 4, 2026 13:11
Ejércitos en coalición: la única forma de vencer al crimen trasnacional
Durante todos los años de carrera militar me enseñaron que cada ejército debía defender su propia soberanía. En la teoría suena patriótico. En la práctica para Colombia no lo es tanto
Las bandas criminales que hoy nos golpean no tienen esa limitación.
El Clan del Golfo, las disidencias de las Farc, el ELN, el Tren de Aragua y sus socios del Cartel de Sinaloa y el PCC de Brasil no piden visa para delinquir.
Obedecen al negocio multilateral. Nosotros como instituciones armadas respetuosas de la constitución obedecemos a la frontera.
El dato es contundente. Según UNODC 2025, la producción mundial de cocaína llegó a 3.708 toneladas, 34% más que el año anterior, y genera 66.600 millones de dólares al año.
En Colombia, cerramos en año anterior con más de 265.000 Hectáreas de coca sembrada, la minería ilegal de oro movió 8.414 millones de dólares en 2025, según inteligencia militar, superando ya al narcotráfico.
En el corredor Antioquia-Bolívar-Córdoba, 47 millones de dólares mensuales. Globalmente, el crimen transnacional mueve 2,1 billones de dólares, el 1,5% del PIB mundial.
Es una multinacional con finanzas en blockchain, con rutas marítimas y con armamento poderoso.
Mientras tanto, las Fuerzas Armadas siguen atadas al mapa. El bandido delinque en Nariño, cruza 200 metros al Ecuador y queda a salvo. Delinque en el Catatumbo y se esconde en Venezuela. Usa la frontera como defensa. Y nosotros la usamos como excusa para no hacer operaciones ni conjuntas ni coordinadas.
En Colombia operan varios acuerdos entre instituciones militares y policiales y alianzas internacionales que casi no se cumplen, siempre hemos tenido la excusa de la soberanía.
El mundo ya demostró que sí se puede, La Combined Maritime Forces con sus Fuerzas de Tarea CTF-150 y CTF-151 reunió a 47 naciones y acabó con la piratería somalí que tenía 237 ataques en 2011.
La Operación Atalanta primera operación naval de la Unión Europea, que escolto a más de 1500 barcos del programa de alimentos para Somalia, aseguro el ingreso de ayuda humanitaria y redujo la piratería en un 95 % desde 2008, protege el comercio mundial y hoy combate también narcotráfico.
En nuestro hemisferio, la nueva Fuerza de Tarea Conjunta del hemisferio occidental y el Escudo de las Américas, impulsados por el Comando Sur de los Estados Unidos con 19 naciones, ya están operando con inteligencia fusionada y operaciones como PANAMAX.
En Colombia un ejemplo de coalición bilateral fue el Plan Colombia entre nuestro país y los EEUU, con una inversión de USD 10.000 Millones sirvió para modernizar la flota con 80 helicópteros, tener inteligencia satelital, recuperar el 60 % del territorio nacional que carecía de estado, creación de la Brigada de aviación del Ejercito y las fuerzas de despliegue rápido.
Otro ejemplo de coalición interna fue la Fuerza de tarea conjunta Omega 2003 -2016 entre FFMM y policía Nacional, donde se rompió el celo institucional y como resultado se dio la baja del mono jojoy 2010, Alfonso cano 2011, captura de 12 cabecillas del secretariado de las Antiguas farc y recupero más de 70.000 KM2 del antiguo Caguán.
Colombia ha sido un ejemplo de coaliciones y por eso hemos sido tenidos en cuenta en operaciones de gestión de crisis de la UE desde 2014 en Bruselas y desde el 2017 somos socio global de la OTAN , es el primer y único país de América latina que ostenta esa posición de socio Global de la OTAN, y por ello tenemos interoperabilidad, nuestros oficiales se forman en el colegio de defensa de la OTAN y participamos en ejercicios conjuntos aéreos, navales y terrestres con nuestras Fuerza Especiales totalmente certificadas.
Por eso trabajar en coaliciones, como lo está proponiendo Estados Unidos a través del Comando Sur, traerá muy buenos resultados de carácter internacional contra estas organizaciones terroristas.
Debemos ser vistos a nivel internacional, no como un país que pide helicópteros y en cambio nos volvemos un país que exporta experiencia en lucha contra el crimen transnacional en coaliciones mundiales.
Por lo tanto, la única manera de combatir el crimen trasnacional es a través de coaliciones con una inteligencia fusionada, un poder aéreo superior, un poder marítimo suficiente, una justicia que opere de la misma forma contra delitos trasnacionales y un mando coordinado con estados mayores de todos los países y rotándose cada dos años por país la responsabilidad.
Que cada país conforme su fuerza participante y a través de claros procesos que ejerzan como un mecanismo binacional de control y estabilización fronteriza se logre ese cometido de lucha contra el crimen transnacional.
Si el crimen es global como lo hemos visto, la respuesta tiene que ser global. Porque continuar defendiendo los límites fronterizos y los eternos prejuicios sobre la defensa de la soberanía está causando que el enemigo se quede con el negocio completo.
