Cali, abril 6 de 2026. Actualizado: miércoles, abril 1, 2026 21:32
El silencio de las campañas presidenciales sobre el sistema de salud
Durante el próximo 31 de mayo, todos los colombianos mayores de 18 años asistiremos a las urnas para posiblemente elegir en primera vuelta al próximo Presidente(a) de la República, quien será elegido en medio de grandes problemáticas que el país requiere que sean resueltas en el próximo cuatrienio.
Colombia, en todas sus regiones, enfrenta grandes necesidades que no son solo temas de seguridad y corrupción; el sistema de salud, que sostiene algo tan sensible como la vida de la ciudadanía, hoy está en crisis: una cadena de cuidados que golpea diariamente a cientos de usuarios y pacientes que no reciben sus medicamentos a tiempo ni sus órdenes de exámenes y tratamientos de alto costo, debido al declive del sector, que se incrementa cada día pese a las fallidas intervenciones ya realizadas por el Gobierno nacional a EPS como Nueva EPS, SOS, Sanitas y Emssanar, entre otras, que por los pocos resultados demuestran no ser la solución a la implosión técnica y financiera del sistema.
La crisis que atraviesa actualmente la salud, y que agudiza los problemas heredados de la primera crisis del sistema vivida en 2009 debido a las billonarias deudas, requiere un debate claro y propuestas técnicas realistas por parte de los candidatos que hoy han puesto a consideración su nombre para dirigir el rumbo del país.
Sin embargo, parecieran estar más concentrados en llenar plazas que en plantearles a sus electores y a los usuarios enfermos cómo priorizar la garantía del derecho a la salud en un sistema que heredarán totalmente quebrado, con deudas superiores a los 25 billones de pesos, que representan —en cálculos rápidos— el presupuesto anual de inversión de ciudades capitales como Cali y Medellín.
Mientras avanza la crisis, que para agosto se estima podría empeorar, la izquierda en la contienda electoral, en medio de algunas divisiones, sigue manteniendo un preocupante silencio frente a las no atenciones y muertes por falta de atención en las regiones, como si nada pasara en el país; y la derecha, al otro extremo, continúa presentando borradores de ideas poco realistas, como pagar con los deficientes recursos de la nación las billonarias deudas del sistema, lo cual claramente no es la solución a la aguda situación que enfrentan los usuarios de todas las condiciones sociales y el personal de salud al que se le adeudan pagos.
Mientras tanto, a pocos meses de las elecciones, donde la gente se sigue, muriendo por no atención óptima, el País no puede seguir esperando ante la falta de propuestas técnicas y prácticas en medio del silencio de las campañas presidenciales frente a la crisis del sistema de salud.
