Cali, octubre 1 de 2026. Actualizado: jueves, octubre 1, 2026 14:36
La cultura de Paola
Había preferido dejar pasar el tiempo para no prejuzgar el descabellado nombramiento como ministra de la Cultura y los Saberes de Paola Holguin, ni tampoco comentar la desafortunada presentación que los ujieres de Carlos Suárez hicieron para vestirla con algún vestigio de su nunca conocida cercanía con la literatura, el arte, la música y el folclor, pues se atrevieron a presentarla como la senadora patrocinadora de la ley que elevó a patrimonio nacional el carriel antioqueño.
Me parecía irrespetuoso hacerla el hazmereir de un gobierno de por sí inculto.
Pero cuando en el Presupuesto 2027 le rebajaron un 35 % a la partida de funcionamiento del Ministerio de Cultura y ella enmudeció, me pareció que el chasco iba a ser más grande de lo que se temía.
Y cuando hizo público que por falta de presupuesto para este año se suspendían los premios anuales y los estímulos culturales a un millar de focos de creación de cultura , desde Riohacha a Ipiales y desde Buenaventura a Puerto Carreño, quedé totalmente convencido que Abelardo la había embarrado nombrándola ministra del ramo.
Ella podría haber servido mejor para otro ministerio dados sus 12 años como senadora de las huestes uribistas.
Pero lo que si ya huele maluco ha sido contemplar el espectáculo que en su nombre y en el de la cultura hispanoamericana está haciendo el paisarrete que nombró de Director del famosísimo Instituto Caro y Cuervo.
Ese caballero, indudable discípulo de los predicadores de la Congregación Mariana de la avenida La Playa ,se ha atrevido a juzgar bajo su rígida y desfasada lente moral y religiosa a dos glorias muertas de la literatura colombiana: a Gonzalo Arango, de quien dijo que lo mejor que pudo haber hecho como literato fue reencontrarse con Dios al final de su vida.
Y al caleño Andrés Caicedo a quien sancionó ad eternum por haberse suicidado y cometido el pecado de poner fin a su vida literaria.
Volvimos a las recuas de arriería y no hay ningún Carrasquilla que las ataje.
