Cali, octubre 31 de 2026. Actualizado: viernes, octubre 30, 2026 22:38

Leonardo Medina Patiño

Peripecias de un viaje a Buenaventura

Leonardo Medina Patiño

Quien quiera ir a Buenaventura, piénselo dos y tres veces. El viaje es estresante, incómodo, arruina cualquier asomo de entusiasmo a propios y extraños. Lo digo por la experiencia vivida el pasado sábado. Tres horas de ida y cuatro o más, de retorno, de noche.

Sé del empeño permanente de la señora gobernadora Dilian Francisca Toro y el gabinete departamental por querer ubicar, en un sitial especial a Buenaventura, que es distrito turístico desde el acto legislativo 02 de 2007, y merece que todos los vallecaucanos y nacionales nos empeñemos en esa misma apuesta.

Es el bello puerto del Mar, al que el poeta Álvaro Mutis visitó y donde Lavoe hizo tremendos conciertos y, donde al ver su cielo, queda uno aliviado, como decía el maquinista trovador.

Pero el viaje es atroz. Mi amigo Charlie Pineda, asustado, en mitad de la oscuridad de la vía, me decía, si usted quiere conocer un reflejo de lo que fue el gobierno Petro véalo aquí: un desorden pleno, total.

Las vías sin señalización debida, oscuras, las piedras cayendo -de a poco- de la montaña amontonándose en la vía; los arreglos en el peaje de Loboguerrero sin ningún tipo de señalización clara, hacen que el conductor se despiste y elija el sendero equivocado.

Qué diremos de un turista extranjero, que se pierda en vehículo rentado, sin conocer la vía…

El ingreso y salida del puerto, con un caos vial atroz, que se volvió ya crónico, según el decir de muchos comerciantes a quienes pregunté ¿qué sucedía? Ya es parte del diario vivir y tal vez se acostumbran a ello, pero si queremos fomentar la visita a Buenaventura, hay que mejorar su accesibilidad.

Estacionado en un paraje, mientras daban paso a los vehículos que venían de Cali, ululaba una ambulancia atrás, muy atrás.

Imagino la angustia del personal asistencial y familiares, quienes veían que el “trancón” impedía que la ambulancia transitara fácilmente para llegar al hospital a donde remitieron a su paciente, y salvar su existencia en esta tierra.

Diría que confío en que el gobierno nacional, en cabeza del presidente constitucional Abelardo de la Espriella, pueda concluir la carretera y evitar los derrumbes en la vía con las debidas intervenciones de infraestructura que se lleva años esperando.

El presidente conoce de la problemática por sus visitas al puerto y porque, sin ambages, decide firmemente resolver problemas enquistados en el tejemaneje de lo público.

Buenaventura merece un mejor ambiente para fortalecer el turismo, el desarrollo económico, que permita ir a almorzar y regresar en el mismo día tranquilamente, sin dificultades, disfrutando de ese “verde de todos los colores” que se observa durante el viaje; el exotismo de la selva, el olor a brisa yodada del pacífico, oír su música, degustar la sápida sazón (entre otras cosas, almorcé una sopa de pescado que válgame Dios), pero se deshace el ánimo de volver pronto a repetir esas viandas del fogón pacífico, ante un caos y un estrés que me dejó agotado, furibundo.

Ñapa: ¿Dónde están las feministas que, afiebradas, gritan y marchan para proteger a las mujeres, cuando hay algún comentario sexista o machista y, por qué no lo hacen ahora en favor de la primera dama de la Nación Ana Lucía Pineda, atacada de manera procaz por el tal “Matador”? ¿hacen mutis por el foro?

Comments

jueves 15 de octubre, 2026
ads_top
Powered by Sindyk Content
Arriba