Cali, octubre 19 de 2026. Actualizado: lunes, octubre 19, 2026 16:47
Plan de Desarrollo: una nueva oportunidad para las mujeres
Fortalecer las agendas para garantizar los derechos de las mujeres no es una opción: es una obligación ineludible del Estado colombiano.
En momentos en que se inician las discusiones previas a la formulación del Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030, y con ellas la estructuración de la agenda nacional para las colombianas, resulta indispensable recordar que Colombia debe cumplir de manera rigurosa con sus compromisos internacionales en materia de igualdad de género y derechos humanos.
Avanzar en la consolidación de propuestas transversales, consensos políticos, asignaciones presupuestales reales y, sobre todo, en el fortalecimiento de la institucionalidad de género es de vital importancia.
No podemos olvidar que el gobierno del periodo 2022-2026 desmanteló la Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer para aventurarse en la creación del Ministerio de la Igualdad: una estructura que resulto inoperante y cuya posterior eliminación dejó a las mujeres en una preocupante orfandad institucional.
Es por ello que la agenda que hoy demandamos las colombianas debe ser robustecida y blindada en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo.
La gran ventaja de este momento coyuntural es que el Programa de Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella trazó una hoja de ruta con propuestas concretas para avanzar en la superación de las brechas de género.
Iniciativas clave como la inyección de 500 mil millones de pesos para el Fondo Mujer Emprende con el propósito impulsar la autonomía económica y el crédito productivo; una política integral de seguridad y justicia acelerada frente a la violencia contra la mujer —que establece rutas de atención judicial prioritaria en un máximo de 72 horas y acompañamiento psicológico y jurídico 24/7—; el reconocimiento explícito a la economía del cuidado, y la facilitación de condiciones para el acceso a vivienda propia a tasas preferenciales para las jefas de hogar, demuestran que la equidad también se construye con orden, presupuesto e institucionalidad técnica.
Las mujeres colombianas necesitamos de una institucionalidad seria, eficiente y con capacidad real de incidencia para asegurar el goce efectivo de nuestros derechos en condiciones de verdadera igualdad.
Debemos seguir trabajando unidas para lograr que en Colombia haya, de una vez por todas, un nuevo amanecer de equidad, seguridad y oportunidades para todas.
