Cali, agosto 11 de 2026. Actualizado: lunes, agosto 10, 2026 22:07
Un gabinete peripatético
El grupo de ministros que se posesiona tiene más cara de equipo de alpinistas en marcha que de antiguos rumiantes del mismo potrero. Los hay para todos los gustos.
Desde el mussoliniano doctor Bula, hijo del cordialísimo exministro y embajador Germán Bula Hoyos hasta el nieto de Laureano Gómez el monstruo de la mitad del siglo XX. Ni el uno ni el otro vienen por haber sido portaestandartes de la política que volvió importantes a sus mayores.
Pero sí hay ministros ejemplos de vida, como la de Minas y Energía, capacitada como pocos en este país para entender la verdadera magnitud de la crisis energética que se nos vino encima o como la nueva ministra de Salud, curtida y de pronto hasta gastada en defender el esquema poco santo pero muy milagroso de las EPS.
Hay ministros para darle respetabilidad al equipo, como la antigua Fiscal de la Nación o como la nueva ministra de Ciencias, curtida en la sangre vibrante de su natal Pasto y admirada en Manizales con su incubadora de capacitaciones futuras.
Pero también hay variopintos que embadurnan en tintes políticos sus fallas temperamentales, como las de los encargados del Interior y de Comercio.
Hay de muchos orígenes y de significativos reconocimientos electorales, como los entregados a Antioquia y los Santanderes.
No es empero un gabinete de figurones sino de costaleros de procesión sevillana, conocedores de la carga que se echan en sus hombros aunque no hay ni un negro ni un indio.
Coordinarlos será labor del vicepresidente quien por figurar tanto haciendo de todo antes de posesionarse, terminó de bombero y no de ministro de algún despacho, como resultaba evidente que pretendía ser reconocido.
No será fácil que el equipo marche cuesta arriba porque algunos querrán lucirse y otros imponerse, pero todos aprenderán mientras caminen, como los peripatéticos. Si a ellos les va bien, al país le va mejor.
