Cali, marzo 21 de 2026. Actualizado: viernes, marzo 20, 2026 22:40
La desinformación digital amenaza con degradar la discusión democrática
Las bodegas contra Paloma y Oviedo: La distorsión del debate
Lo que se ha visto en redes sociales tras el anuncio de la fórmula presidencial entre Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo refleja un problema cada vez más evidente en la política colombiana: la degradación del debate público a través de la desinformación y la manipulación digital.
Desde que se conoció esta alianza política, comenzaron a circular en plataformas digitales montajes, tergiversaciones y mensajes diseñados para desacreditar a esta fórmula.
No se trata de un debate de ideas ni de un cuestionamiento legítimo a sus propuestas, se trata de una estrategia de distorsión.
Las llamadas bodegas digitales entran en acción con rapidez. De cada frase, de cada intervención o de cada declaración se buscan fragmentos que luego se sacan de contexto para construir narrativas que generen indignación, rechazo o desconfianza.
El objetivo es evidente: moldear emociones antes que promover discusiones de fondo.
En lugar de contrastar propuestas o examinar trayectorias, se intenta instalar percepciones negativas a partir de desinformación o de interpretaciones malintencionadas.
En este juego no solo aparecen perfiles anónimos o cuentas falsas, también participan los llamados influenciadores que, muchas veces por intereses políticos o económicos, replican contenidos distorsionados ante audiencias digitales que pueden ser muy amplias.
Ese fenómeno representa un riesgo para la calidad de la democracia. Cuando el debate político se traslada a un terreno dominado por la manipulación, la conversación pública se vuelve cada vez más superficial y más emocional.
A dos meses de la primera vuelta presidencial, el país necesita lo contrario. Lo que debería primar es el juego limpio en la discusión política.
Los ciudadanos tienen también una responsabilidad en este escenario, pues no se puede construir una opinión política seria a partir de un párrafo publicado en X o de un video de treinta o cincuenta segundos editado para provocar reacciones inmediatas.
Formar un criterio requiere algo más que consumir contenidos virales, implica escuchar a los candidatos, ver entrevistas completas, revisar sus hojas de vida, conocer sus trayectorias y examinar sus programas de gobierno.
Solo así se puede ejercer un voto informado. La democracia se fortalece cuando los ciudadanos aplican pensamiento crítico y no cuando permiten que la manipulación digital determine sus percepciones.
La política colombiana necesita recuperar el respeto y la discusión de ideas. Convertir las redes sociales en fábricas de desinformación solo contribuye a degradar aún más el debate público.
Y eso, al final, termina afectando la calidad de la democracia.

