Cali, mayo 8 de 2026. Actualizado: viernes, mayo 8, 2026 19:03
Hay que romper la tendencia violenta que empaña esta celebración.
Día de la Madre: el mejor regalo es la convivencia
Históricamente, el Día de la Madre deja en Cali los balances más violentos del año. Es una triste paradoja, una fecha creada para homenajear a las madres termina marcada por homicidios, riñas y violencia intrafamiliar.
Las cifras de años recientes muestran que el problema persiste y que, pese a los operativos desplegados por las autoridades, la clave sigue estando en el comportamiento de los ciudadanos.
Detrás de esa violencia existe un patrón repetitivo que las autoridades conocen bien: la mayoría de los hechos registrados durante esta celebración están asociados a riñas, consumo excesivo de alcohol y episodios de intolerancia que comienzan en reuniones familiares o encuentros sociales y terminan escalando hasta convertirse en tragedias.
En 2025, por ejemplo, el fin de semana del Día de la Madre dejó 61 homicidios en Colombia.
Cali tampoco ha sido ajena a esa realidad. Aunque en algunos años las autoridades lograron reducir ciertos indicadores, las cifras continúan siendo preocupantes.
Por eso, el operativo anunciado por la Alcaldía de Cali para este fin de semana resulta necesario y oportuno, pero, siendo realistas, es insuficiente.
La experiencia demuestra que ningún despliegue operativo funciona como se debe si muchas personas continúan asumiendo esta fecha desde el exceso.
El Día de la Madre no puede seguir asociado culturalmente al descontrol, las peleas y el dolor; al contrario, debería representar una oportunidad para fortalecer los vínculos familiares y compartir en tranquilidad.
Resulta profundamente contradictorio que una celebración destinada a honrar a quienes son el soporte de la mayoría de las familias, termine dejando hogares destruidos por homicidios, lesiones o conflictos irreparables.
Por eso, el llamado este fin de semana debe ser claro: Celebrar sí, pero con responsabilidad.
Resolver diferencias mediante el diálogo, moderar el consumo de alcohol y actuar con respeto hacia los demás sigue siendo la herramienta más efectiva para prevenir la violencia.

