Cali, marzo 27 de 2026. Actualizado: jueves, marzo 26, 2026 21:52
El plazo para inscribir la cédula es clave para enfrentar la abstención
Votar es decidir el rumbo
El próximo 31 de marzo vence el plazo para inscribir la cédula o cambiar el puesto de votación, un trámite fundamental para garantizar la participación en las elecciones presidenciales del 31 de mayo.
Más allá de lo administrativo, esta fecha marca un momento clave para que los ciudadanos tomen una decisión: participar o seguir alimentando el alto nivel de abstención que caracteriza al país.
En las elecciones legislativas del pasado 8 de marzo, cerca de la mitad de los colombianos habilitados para votar no acudió a las urnas. Es decir, millones de ciudadanos dejaron en manos de otros una decisión que los afecta directamente.
Ese comportamiento no puede seguir siendo visto como algo normal. La abstención no es neutral. Tiene consecuencias.
Permite que el peso de la decisión recaiga en grupos más organizados, en estructuras políticas tradicionales o, en algunos casos, en sectores que logran incidir mediante prácticas cuestionables.
Por eso resulta tan importante el momento actual. La posibilidad de cambiar el puesto de votación elimina una de las excusas más frecuentes para no participar.
Hoy, cualquier ciudadano puede elegir un lugar más cercano a su residencia y facilitar su acceso a las urnas.
No se trata solo de votar, sino de hacerlo de manera consciente. En un escenario con múltiples candidaturas, la responsabilidad está en informarse, conocer las propuestas, revisar trayectorias y tomar una decisión basada en criterios propios.
La democracia no se sostiene únicamente en las instituciones. Se sostiene en la participación. Cuando la mitad del país decide no votar, lo que se debilita no es solo un resultado electoral, es la legitimidad misma del sistema.
El reto es claro. De cara a las elecciones presidenciales, el país necesita una participación mucho más amplia.
No se puede seguir dejando en manos de unos pocos la definición del rumbo nacional.
El plazo del 31 de marzo es una oportunidad concreta para empezar a cambiar esa realidad. Inscribir la cédula o actualizar el puesto de votación es el primer paso. El siguiente, el más importante, es acudir a las urnas.
Porque en democracia, la indiferencia también decide. Y generalmente decide mal.

