Cali, octubre 14 de 2026. Actualizado: miércoles, octubre 14, 2026 21:00
En Cali, la bendición presidencial no garantiza la Alcaldía
En Cali hay una discusión política que comienza a tomar fuerza de cara a las elecciones de alcalde de 2027: ¿Podrá el presidente Abelardo De la Espriella lograr lo que otros mandatarios, incluso muy populares, no consiguieron?
La pregunta tiene que ver con una particularidad de la política caleña: históricamente, el respaldo del presidente de turno no ha servido para garantizar la elección de un alcalde.
Ocurrió con Álvaro Uribe Vélez, quien durante sus gobiernos alcanzó niveles de popularidad a los que Colombia no estaba acostumbrada.
En esos años, varios aspirantes a la Alcaldía de Cali buscaron la codiciada bendición de Uribe, convencidos de que su popularidad podía transferirse electoralmente…
Sin embargo, ninguno de los candidatos de los que se dijo que tenían su respaldo logró ganar la Alcaldía.
Incluso hubo reconocidos aspirantes uribistas que terminaron declinando sus candidaturas porque no lograron despegar.
Algo parecido ocurrió con Gustavo Petro. En las elecciones territoriales de 2023, Petro todavía tenía un importante respaldo ciudadano en Cali, pero esa popularidad no se trasladó de manera decisiva a la candidatura del exconcejal Dani Rentería, quien aspiró a la Alcaldía por Colombia Humana, el partido del entonces presidente, que posteriormente pasó a integrar el Pacto Histórico.
Es decir, ni la popularidad de Uribe ni la de Petro fueron suficientes para poner alcalde en Cali.
Ahora la discusión vuelve a aparecer, pero con un nuevo protagonista: Abelardo De la Espriella.
Aunque el candidato más votado en la ciudad fue Iván Cepeda, el hoy presidente obtuvo más de 400 mil votos en Cali en la segunda vuelta, y esa cifra ha despertado el interés de quienes consideran que el respaldo de De la Espriella podría tener un peso importante en la elección local de 2027.
Hay un dato que alimenta esa interpretación: Alejandro Eder fue elegido alcalde de Cali en 2023 con 318.656 votos, según el escrutinio definitivo.
Es decir que De la Espriella obtuvo en la segunda vuelta presidencial una votación superior a la que necesitó Eder para llegar al CAM.
Por eso, algunos sectores políticos consideran que quien reciba la bendición del presidente, o consiga identificarse como el candidato del “tigre”, podría contar con una base electoral importante para disputar la Alcaldía.
Sin embargo, hay quienes creen que esta vez tampoco funcionará la transferencia del respaldo presidencial a una candidatura local.
Y el argumento tiene que ver precisamente con los antecedentes de Uribe y Petro.
La explicación que se plantea es que en Cali los asuntos locales pesan más a la hora de elegir alcalde que las disputas políticas nacionales.
Eso ayudaría a entender porqué el petrismo ha mostrado una importante fortaleza electoral en la ciudad durante las elecciones presidenciales y legislativas, pero esa votación no se ha traducido en una fuerza equivalente en las elecciones locales.
Por supuesto, una cosa es votar por un candidato presidencial y otra muy distinta respaldar a quien ese mandatario señale para gobernar la ciudad.
¿Podrá Abelardo De la Espriella romper ese historial y conseguir que su respaldo sea decisivo para elegir al próximo alcalde de Cali, o nuevamente los caleños votarán con una lógica local muy distinta a la que siguen en las elecciones nacionales?

