Cali, junio 11 de 2026. Actualizado: jueves, junio 11, 2026 19:30
Petro y Cepeda, de tumbo en tumbo
La noche del 31 de mayo no solo dejó una derrota para el petrismo en las urnas, también marcó el inicio de una cadena de errores políticos y estratégicos que, lejos de ayudarles a reducir la ventaja obtenida por Abelardo De la Espriella en la primera vuelta, parecen haber contribuido a ampliarla.
El primer error fue la reacción del presidente Gustavo Petro al conocerse el preconteo.
En lugar de reconocer el resultado y celebrar que el candidato de su partido había logrado pasar a la segunda vuelta, el mandatario intentó instalar una narrativa de fraude que nunca pudo probar.
La estrategia no prosperó, la transparencia de las elecciones fue ratificada por las misiones de observación y los organismos internacionales, pero la postura del presidente terminó condicionando la reacción de la campaña de Iván Cepeda.
Así, mientras Abelardo De la Espriella celebraba haber sido el candidato más votado y fortalecía su aura de ganador, la campaña del petrismo apareció atrapada en una discusión sobre un supuesto fraude inexistente que le dio una imagen de derrota.
Toda la primera semana posterior a las elecciones se consumió en esa discusión para que, al final, el propio Iván Cepeda terminara reconociendo los resultados de la primera vuelta.
El segundo error fue la controversia alrededor de la camiseta de la Selección Colombia.
Lo que comenzó como un cuestionamiento de Iván Cepeda al uso de la camiseta tricolor por parte de Abelardo De la Espriella terminó convirtiéndose en un debate nacional.
La discusión escaló hasta el punto de generar ataques desde sectores del petrismo contra la Selección Colombia, uno de los pocos símbolos de unidad nacional que conserva el país.
El punto máximo llegó cuando, durante la ceremonia de despedida rumbo al Mundial, los futbolistas mostraron su distancia frente al presidente y hubo una cascada de ataques del petrismo en redes sociales contra el equipo.
En medio del desespero, el propio Gustavo Petro cometió el error de lanzar un ataque racista contra Yerry Mina.
Como si esto fuera poco, las acciones jurídicas que buscaron impedir que De la Espriella utilizara la camiseta de la Selección terminaron generando solidaridad hacia el candidato opositor y motivaron a más ciudadanos a usar la prenda como símbolo de respaldo.
Al final, el propio Cepeda terminó apareciendo con la camiseta de la Selección y participando en actos donde le era entregada públicamente por barras bravas.
Para cerrar el tema en favor de De la Espriella, un fallo judicial conocido en las últimas horas levantó las restricciones que habían sido promovidas contra el uso de la prenda.
El tercer error tuvo que ver con la constituyente:
Durante meses el petrismo promovió esa idea. Sin embargo, después de la derrota en primera vuelta, Iván Cepeda anunció que no impulsaría una asamblea constituyente.
Esta decisión no despejó las dudas, por el contrario, abrió una nueva discusión, pues muchos se preguntaron si el cambio obedecía a una convicción real o a una necesidad electoral ante el temor que la propuesta genera en amplios sectores del electorado.
Más aún cuando el presidente Gustavo Petro también había dicho antes de llegar al poder que no promovería una constituyente y posteriormente terminó impulsándola.
A estos episodios se suman las estrategias de las últimas horas, que tampoco parecen estar dando resultado.
Por un lado, se intentó que el Consejo de Estado anulara la inscripción de Abelardo De la Espriella como candidato presidencial por su nacionalidad estadounidense, acción que fue rechazada por el alto tribunal.
Por otro, Iván Cepeda interpuso denuncias judiciales contra el candidato opositor, algo que automáticamente fue leído como una medida desesperada.
Mientras tanto, la diferencia sigue creciendo. Abelardo de la Espriella ganó la primera vuelta con el 43,74% de los votos frente al 40,98% de Iván Cepeda, una ventaja de 2,8 puntos porcentuales, pero la más reciente encuesta de Atlas Intel muestra que, cuando faltan menos de diez días para la segunda vuelta, la intención de voto por De la Espriella alcanza el 52,2%, mientras que Cepeda registra el 44,5%.
Es decir, la diferencia ya no sería de 2,8 puntos, sino de casi ocho…

