Cali, mayo 13 de 2026. Actualizado: martes, mayo 12, 2026 21:47
¿Qué será de Cambio Radical sin Vargas Lleras?
La muerte del exvicepresidente Germán Vargas Lleras abrió un enorme signo de interrogación sobre el futuro de Cambio Radical, el partido que dirigió durante 24 años y que, en la práctica, giró alrededor de su figura.
Aunque muchos creen que Vargas Lleras fundó Cambio Radical, realmente no fue así. La colectividad nació en 1997 como un movimiento político conformado por liberales galanistas que se separaron del Partido Liberal para crear una nueva organización.
Fue en 2002 cuando Germán Vargas Lleras llegó a esta colectividad. En ese momento tenía 40 años de edad, contaba con su propio movimiento –Colombia Siempre– y era uno de los políticos con mayor proyección nacional.
Rápidamente, Vargas terminó convirtiéndose en el jefe de la colectividad y fue de su mano que el partido alcanzó sus mejores momentos, especialmente durante el período 2014-2018, cuando Vargas Lleras fue vicepresidente y ministro en el gobierno de Juan Manuel Santos.
Eso se reflejó claramente en las elecciones legislativas de 2018, cuando Cambio Radical eligió 16 senadores y 30 representantes a la Cámara, es decir, alcanzó 46 congresistas, el máximo de representación legislativa en la historia de este partido.
…Un contraste enorme con lo ocurrido el pasado 8 de marzo, cuando la colectividad –que actualmente tiene 27 curules entre Senado y Cámara– eligió apenas 19 congresistas.
Esa caída no es casual. Por un lado, el partido viene atravesando la sequía burocrática que implica estar en la oposición.
Cambio Radical tuvo participación importante tanto en el gobierno de Juan Manuel Santos como en el de Iván Duque y eso, en un partido tradicional, se traduce en poder electoral.
Pero, además, hubo otro factor determinante en el desplome de la colectividad: el retiro paulatino de Vargas Lleras de la actividad política debido a sus problemas de salud.
Especialmente en los últimos dos años, el exvicepresidente estuvo concentrado en sus tratamientos médicos, incluso con largas temporadas en Houston, donde recibió tratamiento.
Y esa ausencia golpeó muchísimo la organización electoral del partido, primero, porque Cambio Radical terminó sin candidato presidencial propio…
Dentro de la colectividad siempre existió la esperanza de que Vargas Lleras se recuperara y pudiera asumir nuevamente una candidatura presidencial, por lo que no se permitió realmente el avance de otras aspiraciones.
Pero la mayor afectación estuvo en otro punto. Vargas Lleras era quien armaba las campañas al Congreso; no solo ayudaba a conformar las listas, sino que se dedicaba personalmente a construir alianzas, acercar dirigentes regionales, lograr adhesiones y fortalecer las candidaturas. Algo que esta vez no ocurrió.
Varios de los candidatos y congresistas que se quemaron en las elecciones del pasado 8 de marzo se quemaron precisamente porque no tuvieron ese respaldo.
Estaban acostumbrados a que Vargas Lleras les ayudara a conseguir apoyos para sus campañas.
Por eso, la gran pregunta ahora es qué pasará con Cambio Radical sin Vargas Lleras, porque, además, se trataba de un partido con jefe único y hoy no existe dentro de la colectividad una figura con la estatura política suficiente para que todos los sectores internos acepten un liderazgo nacional similar.
La organización más fuerte del partido es claramente la de los Char, encabezada por Fuad Char, que tiene su gran fortín político en la Costa Caribe, pero fuera de esa región las cosas son distintas.
En departamentos como Antioquia y Cundinamarca existen grupos fuertes de Cambio Radical que no reconocen necesariamente el liderazgo político de los Char.
En el Valle, por ejemplo, el partido quedó muy golpeado tras las elecciones legislativas. Después de haber elegido tres senadores en este departamento en 2022, el pasado 8 de marzo no eligió ninguno y quedó apenas con un representante a la Cámara.
Por eso, comienza a tomar fuerza la idea de que Cambio Radical podría terminar convirtiéndose rápidamente en un partido federado.
Es decir, una colectividad sin un jefe nacional único y con el control repartido entre diferentes grupos regionales.
Sería un partido manejado mediante direcciones colegiadas o alternadas y cuya principal función termine siendo entregar avales más que sostener una verdadera cohesión ideológica, un modelo similar al que tiene el Partido de la U.
Y todavía falta otro factor por definirse: las elecciones presidenciales…
Si Iván Cepeda gana la Presidencia de la República, el panorama para Cambio Radical podría complicarse todavía más y profundizar la mala racha que viene atravesando el partido.
Pero si el ganador es Paloma Valencia o Abelardo de la Espriella, el escenario cambiaría, pues hoy los congresistas de Cambio Radical están repartidos entre esas dos campañas.
Por eso, si alguno de ellos llega a la Presidencia, los sectores de Cambio Radical que estén cerca del nuevo gobierno podrían recuperar oxígeno político y mejorar su salud electoral.
La gran pregunta es si eso alcanzará para mantener unido un partido que durante más de dos décadas giró alrededor de un solo hombre, porque una cosa era Cambio Radical con Germán Vargas Lleras y otra –muy distinta– será sin él.

