Cali, mayo 14 de 2026. Actualizado: miércoles, mayo 13, 2026 21:18
Preocupación en el Viejo Continente
Contaminación del aire en Europa genera 146.500 muertes prematuras al año
Un estudio conjunto de ISGlobal y el Barcelona Supercomputing Center estima que la exposición a corto plazo a la contaminación atmosférica se asocia a unas 146.500 muertes prematuras al año en 31 países europeos.
La investigación, publicada en Nature Health, analiza cerca de 89 millones de defunciones registradas entre 2003 y 2019 en 653 regiones y aporta una estimación por contaminante y por grupos de edad y sexo.
Los investigadores combinaron datos diarios de estaciones de monitorización, satélites, uso del suelo y variables meteorológicas para estimar la exposición regional, ajustando los valores según la densidad de población.
Para las tasas de mortalidad utilizaron la base de datos del proyecto EARLY-ADAPT del Consejo Europeo de Investigación, lo que permitió evaluar con más precisión los efectos a corto plazo en distintas poblaciones y causas de muerte.
Cuando se analizó cada contaminante por separado, las partículas finas (diámetro menor a 2,5 micrómetros) fueron las más perjudiciales, asociadas a alrededor de 79.000 muertes evitables al año, seguidas por dióxido de nitrógeno (69.000), ozono (31.000) y partículas más gruesas (29.000).
Los autores señalan que estas cifras no son acumulables directamente porque los contaminantes coexisten y sus efectos se solapan.
El estudio recuerda además que las exposiciones agudas pueden desencadenar respuestas fisiológicas rápidas, como inflamación o cambios en la coagulación, que elevan el riesgo de mortalidad en días posteriores.
Partículas finas y variación por edad y sexo
El análisis muestra diferencias en la vulnerabilidad: hombres jóvenes presentan mayor riesgo que mujeres jóvenes, posiblemente por mayor exposición externa, mientras que en edades avanzadas, especialmente a partir de los 85 años, el riesgo es mayor en mujeres.
Además, las partículas se relacionaron con un mayor impacto en mortalidad cardiovascular en mujeres, y el ozono mostró efectos relativamente mayores en hombres.
Estos hallazgos subrayan la necesidad de medidas de protección adaptadas por grupos vulnerables y no solo enfoques generalizados.
Los autores sostienen que sus resultados pueden ayudar a diseñar sistemas de alerta temprana basados en el impacto real de la contaminación y en modelos epidemiológicos ajustados por edad, sexo y comorbilidades.
En el contexto de la introducción de nuevos estándares diarios de calidad del aire en Europa, el trabajo aporta datos prácticos para responsables políticos y profesionales de salud pública sobre dónde y a quién dirigir medidas preventivas.
Nota de Transparencia
Este artículo fue generada con IA, a partir de información del Servicio de Información y Noticias Científicas, SINC. El contenido final fue revisado por un miembro del equipo de redacción del Diario Occidente.

