Cali, abril 23 de 2026. Actualizado: miércoles, abril 22, 2026 22:11
Avance médico
Alivian el Tourette más grave con estimulación cerebral profunda
Josep, de 21 años, vivía recluido en casa debido a un síndrome de Tourette extremadamente grave que no respondía a los tratamientos farmacológicos convencionales.
Sus tics motores y vocales eran tan intensos que saludar o hablar en público se convirtió en una fuente de ansiedad constante.
La coprolalia y la copropraxia —palabras y gestos involuntarios inapropiados— añadían un fuerte estigma a su día a día.
Ante la falta de alternativas, el equipo de neurología del Hospital de Sant Pau de Barcelona le propuso una intervención de estimulación cerebral profunda.
La cirugía consiste en implantar dos electrodos en una región específica del cerebro y conectarlos a un generador subcutáneo que envía impulsos eléctricos controlados.
Tras dieciocho meses de ajustes progresivos, Josep notó una reducción notable de los tics más intensos y de las conductas disruptivas. Hoy puede estudiar, salir con amigos y participar en actividades cotidianas sin el temor de expulsar un tic incontrolado.
Cómo funciona la estimulación cerebral profunda
Según los especialistas, la técnica actúa sobre el globo pálido, una estructura implicada en el control del movimiento y la conducta.
Al normalizar la actividad eléctrica de los circuitos alterados, los pacientes pueden experimentar una mejoría gradual.
El procedimiento es reversible y ajustable, lo que permite personalizar la estimulación según la evolución de cada caso.
Aunque se reserva para formas muy severas de Tourette y pacientes cuidadosamente seleccionados, la estimulación cerebral profunda ha mostrado una tasa de respuesta cercana al 70% en series publicadas.
Para quienes agotan las opciones farmacológicas, representa una ventana de esperanza que ya ha cambiado la vida de Josep.
Nota de Transparencia
Este artículo fue generada con IA. El contenido final fue revisado por un miembro del equipo de redacción del Diario Occidente.
