Cali, marzo 20 de 2026. Actualizado: jueves, marzo 19, 2026 21:59
Mercado informal pone en riesgo a los pacientes
Procedimientos estéticos clandestinos ponen en alerta a médicos en Colombia
Los procedimientos estéticos clandestinos se han convertido en una crisis silenciosa de salud pública en Colombia.
Aunque el país es una potencia regional en medicina estética, el crecimiento del mercado informal ha abierto la puerta a tratamientos realizados en lugares no habilitados y con sustancias prohibidas que ponen en riesgo la vida de los pacientes.
De acuerdo con la médica Andrea Díaz el problema no radica solo en resultados estéticos fallidos, sino en complicaciones médicas graves que pueden comprometer órganos vitales.
“No hablamos de simples errores estéticos; hablamos de infecciones generalizadas, necrosis de tejidos o embolias que pueden causar daños cerebrales o pulmonares fulminantes”, explica la doctora Díaz, quien recuerda haber visto este tipo de casos incluso durante su experiencia en unidades de cuidados intensivos.
Uno de los principales riesgos está relacionado con el uso ilegal de biopolímeros, sustancias como silicona líquida o aceites industriales que se siguen utilizando en el mercado negro por su bajo costo y el efecto inmediato de volumen que prometen.
Sin embargo, la médica advierte que estas sustancias funcionan como “bombas de tiempo”, pues pueden generar reacciones adversas incluso años después del procedimiento.
Señales de alerta antes de un procedimiento
La informalidad suele identificarse por señales claras como promociones agresivas, precios muy por debajo del mercado o procedimientos ofrecidos en lugares que no son consultorios médicos habilitados.
“La ética siempre tiene una señal, el afán. Si te ofrecen un ‘2×1’ en rellenos o no te hacen historia clínica, algo no está bien”, señala Díaz.
La especialista recomienda verificar siempre que el profesional esté registrado en el ReTHUS (Registro de Talento Humano en Salud) y solicitar documentos como la tarjeta profesional, el consentimiento informado y los datos completos del producto que se aplicará, incluyendo marca, lote y fecha de vencimiento.
Además, insiste en que el bajo costo puede ocultar riesgos importantes. En muchos casos, explica, el precio reducido se debe al uso de insumos de contrabando, sustancias prohibidas o a la falta de formación médica para manejar complicaciones.
“En estética, el precio también incluye la capacidad del médico de responder si algo sale mal”, afirma.
Cuando las complicaciones aparecen, el panorama puede ser complejo. Las reacciones por biopolímeros, por ejemplo, no siempre pueden revertirse completamente y en algunos casos requieren cirugías abiertas para retirar el material, lo que deja secuelas físicas y cicatrices importantes.
Desde su perspectiva, el país necesita fortalecer la regulación sobre la venta de dispositivos médicos y rellenos, además de promover educación para que los pacientes prioricen la seguridad sobre el precio o la inmediatez de los resultados. “Como médicos, nuestra misión no es solo embellecer; también es enseñar al paciente a proteger su salud”, concluye la especialista.
En un mercado estético que continúa creciendo en Colombia, expertos coinciden en que el reto será equilibrar el desarrollo del sector con controles más estrictos y mayor información para los pacientes, con el fin de evitar que la informalidad siga cobrando víctimas.

