Cali, noviembre 7 de 2026. Actualizado: viernes, noviembre 6, 2026 23:40
Datos y alcance
Preocupación por violencia sexual contra menores en España
Un 10,2 % de los hombres reconoce haber tenido alguna conducta sexual contra menores
Un estudio nacional realizado con 6.010 hombres adultos en España cuantifica por primera vez la atracción sexual hacia personas menores de 16 años y la autodeclaración de conductas de violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes. La investigación distingue entre sentir atracción y perpetrar conductas, y ofrece datos sobre el entorno físico y el digital.
violencia sexual menores: qué midió el estudio y por qué importa
El trabajo, integrado en la iniciativa Prevention Global y coordinado por el Grupo de Investigación en Victimización Infantil y Adolescente (GReVIA) de la Universidad de Barcelona junto al Institute of Mental Health Research de Ottawa, buscó conocer la magnitud del problema y aportar evidencia comparable internacionalmente. Mide por separado dos fenómenos que suelen confluir en el debate público: la atracción sexual hacia menores de 16 años y la autoreferencia de conductas de violencia sexual contra menores.
Entre los hallazgos, el 22,2 % de los participantes declara haber sentido algún grado de atracción sexual hacia personas menores de 16 años desde la edad adulta. Esa atracción suele ser infrecuente: el 12,3 % la sitúa en “casi nunca” y solo el 1,9 % la experimenta la mayor parte del tiempo o casi siempre. La atracción exclusiva hacia menores, sin atracción hacia adultos, es muy minoritaria (0,3 %).
Respecto a conductas, un 10,2 % reconoce haber tenido al menos una vez en su vida alguna conducta de violencia sexual que implica a menores de 18 años. Si se restringe a menores de 15 años la prevalencia es del 2,8 % y del 1,7 % para menores de 12 años. En los últimos doce meses, el 3,4 % de la muestra indica haber realizado alguna de estas conductas. El estudio recoge comportamientos con y sin contacto físico, en contextos presenciales y digitales, y considera adolescentes de 16 y 17 años solo cuando existe una diferencia de al menos diez años con el encuestado.
Qué significa esto para las personas
Diferenciar atracción y conducta
El estudio muestra que sentir atracción no equivale a cometer violencia: aunque existe asociación estadística entre ambas, el 72,8 % de los hombres que declaran atracción hacia menores no manifiesta conductas de violencia sexual. Esta distinción abre la posibilidad de identificar grupos en los que ofrecer intervenciones tempranas antes de que aparezcan víctimas.
El papel del entorno digital
Las conductas en el entorno físico son más frecuentes a lo largo de la vida (9,7 %) que las digitales (4,2 %). Sin embargo, la continuidad reciente es mayor en línea: el 56,0 % de quienes han indicado conductas en internet también las han realizado en los últimos doce meses, frente al 27,0 % en el entorno físico. Además, las conductas digitales tienden a involucrar a niñas y niños de menor edad en proporción algo mayor.
Limitaciones de las cifras
Las estimaciones provienen de autoinformes sobre conductas altamente estigmatizadas y, por ello, probablemente están infrarreportadas. No se trata de tasas de delitos ni de condenas; son declaraciones de conducta recogidas por el estudio.
Qué queda por resolver
El estudio aporta datos descriptivos y asociaciones, pero no establece causalidades. Quedan pendientes cuestiones sobre los factores que explican por qué algunas personas con atracción no cometen conductas y otras sí, así como la efectividad de estrategias preventivas dirigidas a distintos perfiles. También es necesario evaluar con más profundidad cómo intervenir en el entorno digital, donde la persistencia reciente de conductas es mayor.
Además, al basarse en autoinformes, las cifras deben interpretarse como conservadoras; futuras investigaciones podrían combinar métodos y fuentes distintas para triangulación y para diseñar intervenciones con evidencia de su eficacia.
En conjunto, el trabajo amplía la comprensión del problema en España y sitúa datos nacionales en un marco comparativo internacional, información útil para diseñar políticas de prevención que vayan más allá de centrar la responsabilidad únicamente en las posibles víctimas.
Por qué importa
Personas: Revela la magnitud de conductas y de atracción declarada, ayudando a identificar momentos y grupos para intervención temprana.
Salud pública: Subraya la necesidad de incluir el entorno digital en estrategias preventivas y de ofrecer apoyo confidencial a personas en riesgo de perpetrar daño.
Evidencia: Los datos son autoinformados y conservadores; muestran asociaciones pero no causalidad y requieren más investigación para valorar intervenciones.
Nota de Transparencia
Este artículo fue generada con IA, a partir de información del Servicio de Información y Noticias Científicas, SINC. La fuente fue aprobada por Diario Occidente y el contenido final fue revisado por un miembro del equipo de redacción.


