Cali, septiembre 4 de 2026. Actualizado: viernes, septiembre 4, 2026 20:02
Virus en pergaminos
ADN antiguo en evangelios medievales revela 3.500 años de viruela ovina
Un equipo internacional liderado por el University College de Dublín ha identificado restos del virus de la viruela ovina en pergaminos medievales, como los Evangelios de York, y en registros arqueológicos.
El análisis genético de las pieles usadas para fabricar los manuscritos permite reconstruir cómo esta enfermedad afectó a los rebaños de Eurasia durante al menos tres milenios y medio, según el estudio publicado en Science Advances.
Los investigadores secuenciaron ADN de patógenos presente en las pieles de oveja, cabra y ternero empleadas como pergamino, y encontraron fragmentos del virus en varias páginas.
En algunos casos la detección en pieles de ternero y cabra sugiere episodios puntuales de infección entre especies o contaminación durante la confección del material.
“El estudio del ADN de los patógenos ha cambiado por completo nuestra comprensión de las enfermedades infecciosas del pasado, y aquí hemos demostrado que los pergaminos también pueden conservar ADN de patógenos”, afirma Louis L’Hôte, autor principal del trabajo.
Además de los manuscritos, el equipo comparó esas secuencias con ADN obtenido de dientes de oveja de la Edad del Bronce.
Los datos apuntan a que los principales linajes de los capripoxvirus se diversificaron hace aproximadamente 11 500 y 3 700 años, fechas que coinciden con procesos de domesticación y movimientos de rebaños desde la estepa hacia Europa.
La viruela ovina es altamente contagiosa y puede provocar altas tasas de mortalidad en animales jóvenes, además de reducir la producción de lana, carne y leche, por lo que su persistencia histórica ha tenido impacto socioeconómico en las comunidades pastoriles.
Archivos biológicos
El hallazgo convierte a archivos y bibliotecas en fuentes inesperadas para la paleovirología y la historia de la ganadería: los pergaminos funcionan como ‘bioarchivos’ que conservan el estado de salud de los animales en el momento de su muerte.
Según los autores, estudiar genomas antiguos de patógenos ayuda a comprender su evolución y las vías de transmisión que han afectado a animales domésticos a lo largo de milenios.
El trabajo, firmado por Louis L’Hôte et al.
y publicado en Science Advances (2026), subraya la utilidad de integrar datos codicológicos y arqueológicos con la genómica para mejorar nuestra comprensión de amenazas antiguas y actuales a la salud animal.
“La gente de todo el mundo sigue luchando contra este patógeno”, concluye L’Hôte, quien apuesta por que los genomas antiguos aporten claves para entender la evolución de los patógenos que afectan hoy a los rebaños.
Nota de Transparencia
Este artículo fue generada con IA, a partir de información del Servicio de Información y Noticias Científicas, SINC. El contenido final fue revisado por un miembro del equipo de redacción del Diario Occidente.

