Cali, agosto 10 de 2026. Actualizado: lunes, agosto 10, 2026 22:07

Claves para que el miedo no se quede con usted

¿Cómo recuperar la calma después de un sismo?

¿Cómo recuperar la calma después de un sismo?
Foto: IA
lunes 10 de agosto, 2026

El movimiento termina, los objetos dejan de sacudirse y aparentemente todo vuelve a su lugar, pero para muchas personas el temblor continúa por dentro.

Después de vivir un sismo fuerte es posible permanecer durante horas, e incluso algunos días, con una sensación de alerta constante: cualquier ruido parece una nueva sacudida, cuesta conciliar el sueño, aparece la necesidad de revisar permanentemente las noticias y algunas personas sienten que el piso sigue moviéndose aunque todo esté quieto.

Estas reacciones pueden aparecer después de una experiencia que se percibió como amenazante.

Durante el terremoto, el organismo activa rápidamente sus mecanismos de supervivencia: aumenta la frecuencia cardiaca, cambia la respiración, los músculos se tensan y la atención se concentra en identificar el peligro y encontrar una manera de protegerse.

El problema es que esa activación no siempre desaparece inmediatamente cuando deja de temblar.

Por eso, recuperar la calma después de un evento sísmico no consiste simplemente en repetirse que “ya pasó”. El cuerpo también necesita recibir señales de que el peligro inmediato terminó.

Empiece por recuperar el control de la respiración

Una de las herramientas más sencillas consiste en respirar deliberadamente más despacio.

Puede sentarse en un lugar seguro, apoyar los pies en el suelo e inhalar suavemente por la nariz durante cuatro segundos y exhalar durante seis.

No es necesario llenar exageradamente los pulmones ni realizar respiraciones demasiado profundas; lo importante es reducir progresivamente el ritmo.

Mientras lo hace, observe elementos concretos de su entorno: mire dónde está, identifique varios objetos a su alrededor, escuche los sonidos presentes y sienta el contacto de los pies con el piso.

Este ejercicio ayuda a dirigir nuevamente la atención hacia el momento presente, en lugar de mantenerla atrapada en la posibilidad de que ocurra otro movimiento.

Infórmese, pero no permanezca pegado al celular

Después de un terremoto existe una necesidad comprensible de saber qué ocurrió, dónde estuvo el epicentro, cuál fue la magnitud y si se esperan réplicas.

Tener información oficial puede disminuir la incertidumbre, pero revisar compulsivamente redes sociales durante horas puede conseguir exactamente lo contrario.

Videos de edificios moviéndose, imágenes de destrucción de otros lugares, audios alarmistas y mensajes que anuncian supuestos terremotos futuros pueden mantener al cerebro en estado de amenaza.

Consulte periódicamente fuentes oficiales y después permita que su atención regrese a otras actividades.

Además, recuerde algo fundamental: actualmente no existe un método científico capaz de predecir con precisión el día, la hora y el lugar exactos en que ocurrirá un terremoto.

Por eso conviene desconfiar de cadenas o publicaciones que aseguren que habrá otro gran sismo a determinada hora.

Prepararse también ayuda a disminuir el miedo

Una parte importante de la angustia aparece por sentir que no tenemos ningún control frente a lo que pueda ocurrir. Aunque nadie puede impedir un terremoto, sí es posible prepararse.

Revise las zonas seguras de la vivienda, identifique las rutas de evacuación, acuerde con la familia qué hacer si se encuentran separados, mantenga disponibles los elementos básicos para una emergencia y conozca las recomendaciones de las autoridades.

La preparación no elimina el riesgo, pero transforma una preocupación indefinida en acciones concretas.

Una vez realizada esa revisión, intente volver paulatinamente a la rutina.

Comer a las horas habituales, caminar, conversar, realizar las actividades cotidianas y procurar dormir normalmente también ayudan al organismo a comprender que la emergencia inmediata terminó.

¿Y si siento que todavía está temblando?

Después de un sismo algunas personas describen una sensación extraña: están sentadas o acostadas y sienten durante unos segundos que el piso vuelve a moverse.

Ante esa percepción, primero verifique tranquilamente el entorno antes de asumir que está ocurriendo otro terremoto.

Puede mirar un objeto estable, observar una lámpara o comprobar información oficial.

Si nada se está moviendo, apoye firmemente los pies en el suelo y concentre su atención en sensaciones físicas concretas.

El objetivo no es luchar contra el miedo, sino ayudar al cerebro a diferenciar entre una amenaza presente y el recuerdo de la experiencia que acaba de vivir.

Los niños también necesitan recuperar seguridad

Con los menores conviene hablar de lo sucedido con palabras sencillas y permitirles preguntar.

Decirles que no deben tener miedo suele ser menos útil que explicarles que los adultos están tomando medidas para protegerlos y enseñarles qué deben hacer si vuelve a temblar.

También es recomendable evitar exponerlos repetidamente a imágenes de destrucción.

Un niño puede interpretar cada video que aparece en televisión o redes sociales como si se tratara de un nuevo terremoto o de algo que está ocurriendo cerca de su casa.

¿Cuándo buscar ayuda?

Sentir miedo, sobresalto o preocupación inmediatamente después de un terremoto puede ocurrir y, en muchas personas, estas sensaciones disminuyen gradualmente.

Sin embargo, conviene buscar orientación profesional si con el paso de los días la angustia permanece muy intensa, resulta imposible dormir, aparecen crisis frecuentes de ansiedad, existe temor incapacitante a permanecer dentro de edificios o la persona no consigue retomar sus actividades habituales.

Después de un terremoto es importante revisar las estructuras, seguir las indicaciones de las autoridades y estar preparados para posibles réplicas.

Pero también hay otra tarea menos visible: permitir que nuestra mente y nuestro cuerpo comprendan, poco a poco, que el movimiento terminó y que podemos recuperar la sensación de seguridad.

También puedo hacerte una imagen horizontal muy humana para acompañar esta nota, por ejemplo una persona sentada en casa recuperando la calma después del sismo, sin mostrar destrucción ni escenas alarmantes.


¿Cómo recuperar la calma después de un sismo?

Comments

ads_top
Powered by Sindyk Content
Arriba