Cali, agosto 11 de 2026. Actualizado: lunes, agosto 10, 2026 22:07

¿Cuál debe ser nuestra actitud ciudadana ante la posesión del presidente Abelardo De La Espriella?

¿Cuál debe ser nuestra actitud ciudadana ante la posesión del presidente Abelardo De La Espriella?
Foto: LinkedIn Abelardo de la Espriella
jueves 6 de agosto, 2026

La posesión de un nuevo presidente representa uno de los momentos más importantes para una democracia.

Más allá de las diferencias políticas, de las preferencias electorales o de las pasiones que suelen despertar las campañas, el inicio de un nuevo gobierno marca el comienzo de una etapa que involucra a todos los ciudadanos.

Por eso, la actitud con la que una sociedad enfrenta ese momento puede ser tan importante como las decisiones que adopte quien llega a la Casa de Nariño.

En un país tan diverso y polarizado como Colombia, la primera tarea ciudadana debería ser reconocer el valor de la institucionalidad.

La democracia no termina el día de las elecciones; por el contrario, ese es el momento en que comienza el verdadero ejercicio de participación, vigilancia y construcción colectiva.

Respetar el resultado de las urnas no significa renunciar a las convicciones personales, sino comprender que las instituciones son el marco que permite resolver las diferencias de manera pacífica.

También es importante conceder al nuevo gobierno el tiempo necesario para presentar su equipo, definir sus prioridades y comenzar a ejecutar su programa.

Las administraciones no transforman un país en cuestión de días o semanas, y evaluar su gestión exige observar resultados con una perspectiva de mediano y largo plazo.

Al mismo tiempo, esa espera no implica una actitud pasiva: la ciudadanía tiene el derecho y la responsabilidad de mantenerse informada y de exigir transparencia desde el primer día.

No al odio

Otra actitud fundamental es el respeto por quienes piensan distinto. Las campañas electorales suelen dejar heridas y divisiones, pero gobernar implica hacerlo para quienes votaron a favor y también para quienes eligieron otras opciones o se abstuvieron.

La convivencia democrática se fortalece cuando las diferencias políticas pueden expresarse mediante argumentos y no mediante la descalificación o el odio.

La participación ciudadana tampoco puede limitarse al voto. Las comunidades, los gremios, las universidades, las organizaciones sociales y los ciudadanos tienen la posibilidad de aportar ideas, señalar problemas y proponer soluciones.

Un país avanza cuando el diálogo entre gobierno y sociedad permanece abierto y cuando las críticas buscan mejorar las decisiones públicas, no simplemente alimentar la confrontación.

La vigilancia también hace parte de la democracia. Apoyar aquello que beneficie al país y cuestionar aquello que pueda perjudicarlo no son actitudes contradictorias; son expresiones de una ciudadanía responsable.

El control social, el periodismo independiente y las instituciones de control cumplen un papel esencial para garantizar que el poder se ejerza dentro de los límites establecidos por la Constitución y la ley.

Evite la desinformación

En momentos de cambio político también resulta importante evitar la desinformación.

Las redes sociales multiplican rumores, imágenes manipuladas y afirmaciones sin sustento que pueden aumentar la polarización.

Verificar la información antes de compartirla y acudir a fuentes confiables es una forma concreta de contribuir a un debate público más sano.

Finalmente, cualquier posesión presidencial debe ser entendida como una oportunidad para renovar la esperanza en las instituciones democráticas.

Independientemente de quién ocupe la Presidencia, el éxito de un gobierno no depende únicamente de las decisiones del mandatario, sino también de la capacidad de la sociedad para participar, dialogar, exigir resultados y trabajar por objetivos comunes.

La posesión de Abelardo De La Espriella abrirá un nuevo capítulo en la historia política de Colombia.

Como ocurre con cada cambio de gobierno, será el inicio de un periodo que traerá desafíos, expectativas y debates.

La mejor actitud ciudadana será combinar respeto por la institucionalidad, pensamiento crítico, participación activa y disposición para construir un país donde las diferencias puedan tramitarse mediante el diálogo y el fortalecimiento de la democracia.


¿Cuál debe ser nuestra actitud ciudadana ante la posesión del presidente Abelardo De La Espriella?

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