Cali, julio 24 de 2026. Actualizado: viernes, julio 24, 2026 17:34

Visión de ciudad a largo plazo

Cali necesita acuerdos que trasciendan los gobiernos

Cali necesita acuerdos que trasciendan los gobiernos
Foto: Propacífico
viernes 24 de julio, 2026

Propacífico considera que uno de los grandes desafíos de Cali es consolidar una visión compartida que permita ejecutar proyectos estratégicos y sostenerlos más allá de los periodos de gobierno.

En entrevista con el Diario Occidente, María Isabel Ulloa, directora ejecutiva de ProPacífico, explicó por qué iniciativas como el Tren de Cercanías, la modernización de la infraestructura logística y el cierre de brechas sociales serán determinantes para fortalecer la competitividad y el desarrollo regional.

Propacífico ha promovido durante años una mirada de largo plazo.

Cali cumple 490 años: ¿cuál es la ciudad que deberíamos atrevernos a imaginar para sus 500 años?

Deberíamos atrevernos a imaginar una Cali que haya convertido su enorme potencial; su diversidad en bienestar para todos.

Una ciudad que haya logrado cerrar brechas y consolidarse como un referente de trabajo colectivo y desarrollo sostenible.

Imagino una Cali más segura, conectada con su región y el resto del país mediante una infraestructura moderna y un sistema de movilidad eficiente; una ciudad que aprovecha su biodiversidad, su ubicación estratégica sobre el Pacífico y el talento de su gente para atraer inversión, generar empleo de calidad e impulsar la innovación.

Pero, sobre todo, una ciudad que entendió que las grandes transformaciones dependen de la capacidad de construir acuerdos de largo plazo que involucren a los diferentes actores de la sociedad en torno a propósitos comunes.

Teniendo en cuenta que “las ciudades no se transforman solas, las transforman quienes deciden construir futuro”, desde Propacífico, ¿qué ejemplos demuestran que la unión público-privada sí puede cambiar una ciudad?
En los últimos años hemos demostrado que cuando distintos sectores trabajan alrededor de un propósito común, es posible acelerar transformaciones que ningún actor lograría por sí solo.

Compromiso Valle es quizá el mejor ejemplo. Más de 80.000 personas han participado en iniciativas de educación, empleo, emprendimiento y desarrollo comunitario gracias a la articulación entre empresas, fundaciones, organizaciones sociales, cooperación internacional y sector público.

Otro caso es el modelo para mejorar el acceso al diagnóstico oportuno del cáncer de mama.

En alianza con IPS, EPS, City Cancer Challenge y las Secretarías de Salud de Cali y del Valle del Cauca, implementamos una estrategia de seguimiento a mujeres con alta sospecha de la enfermedad para evitar que abandonen la ruta de atención y acelerar la confirmación diagnóstica.

En tres años, logramos aumentar el acceso al diagnóstico del 47 % al 80 % y reducir el tiempo promedio de acceso a la biopsia a 41 días.

En educación, la articulación entre el sector público, el sector privado y las fundaciones, a través de la Mesa de Educación, ha permitido coordinar esfuerzos hacia el logro de metas de ciudad, evitar duplicidades y potenciar el impacto de las iniciativas existentes.

Programas como Me Emociona Aprender, que ha fortalecido las habilidades socioemocionales de más de 50 docentes y 1.200 estudiantes, y el Gran Pacto por la Educación del Valle, que ha construido una hoja de ruta para mejorar la cobertura, la calidad y la pertinencia educativa, demuestran que las soluciones más sostenibles nacen del trabajo colectivo.

Muchas ciudades del mundo avanzan porque logran construir una visión que permanece más allá de los gobiernos.

¿Cali ya tiene esa visión compartida o todavía estamos construyéndola?

Hoy existe mayor conciencia sobre la importancia de pensar la ciudad a largo plazo y de construir agendas comunes entre el sector público, el sector privado, la academia y la sociedad civil.

Sin embargo, todavía necesitamos consolidar acuerdos que trasciendan las administraciones y se conviertan en políticas de ciudad.

En ejercicios como Agenda Regional hemos promovido la gobernanza colaborativa mientras que, con Cali para mí, promovimos la generación de consensos en torno a los principales proyectos para el desarrollo de la ciudad.

También hicimos parte del ejercicio Cali 500.

Sin embargo, lo más importante es hacer realidad muchos de esos planes, proyectos y visiones, reconociéndonos en nuestra diversidad y potencialidad.

Cuando hablamos de Cali 2035, ¿cuáles son los grandes proyectos que no pueden aplazarse si queremos ser una ciudad más competitiva, conectada y sostenible?

Cuando hablamos de Cali 2035 debemos pensar en una agenda integral de ciudad y región.

En movilidad, es fundamental avanzar en el Tren de Cercanías, consolidar un sistema de transporte público más eficiente e integrado a escala regional.

Así mismo, es clave culminar toda la infraestructura asociada al MIO, como la troncal oriental que cierre el anillo para conectar el sur con el norte por la zona oriental.

En infraestructura de transporte, proyectos como la Nueva Malla Vial del Valle que comprende accesos a Cali, la consolidación del corredor Buga–Buenaventura y las obras que fortalecen la competitividad logística del principal corredor hacia el Pacífico.

En salud, el reto es consolidar modelos innovadores que permitan dar solución a los restos de sostenibilidad del sistema, así como mejorar la cobertura y la calidad del servicio.

En educación sin duda, el Plan Decenal Distrital marcará una hoja de ruta para mejorar la cobertura, pertinencia y la calidad educativa, permitiendo además explorar modelos de educación dual y seguir conectando la formación con las necesidades del mercado laboral.

Al final, más que una lista de proyectos, necesitamos una visión compartida que permita que estas apuestas avancen de manera articulada y trasciendan los periodos de gobierno.

Cali es capital de una región con puerto, agroindustria, biodiversidad, talento y cultura.

¿Qué falta para que el mundo mire más hacia el Valle del Cauca como un territorio de oportunidades?

El Valle del Cauca cuenta con atributos extraordinarios un puerto estratégico sobre el Pacífico, una agroindustria sólida, una biodiversidad única, talento humano y una enorme riqueza cultural.

El reto es convertir todas esas fortalezas en una propuesta de valor aún más competitiva para Colombia y el mundo.

Para lograrlo, es fundamental acelerar proyectos estratégicos como la profundización del dragado de Buenaventura y las grandes obras de infraestructura que mejoran la conectividad y la eficiencia logística entre los nodos de producción y la zona portuaria.

Estas inversiones no solo fortalecen nuestra competitividad, sino que envían un mensaje claro de que el Valle está preparado para atraer inversión, generar empleo y consolidarse como una plataforma de desarrollo.

También requiere cerrar brechas sociales, conectando a las personas con oportunidades reales de educación, empleo formal, emprendimiento y acceso a servicios públicos de calidad.

Implica fortalecer las capacidades de los territorios y consolidar la confianza entre los diferentes actores.

Iniciativas como Compromiso Valle nos demuestran que cuando el crecimiento económico se acompaña de inclusión social, se fortalecen las comunidades, se generan oportunidades para miles de personas y se crean las condiciones para un desarrollo más sostenible.

Uno de los mayores desafíos de Cali es cerrar brechas sociales. ¿Cómo lograr que el desarrollo económico también transforme la vida de las comunidades más vulnerables?

Lo primero es reconocer que el desarrollo económico y la equidad social no son agendas separadas y que reducir las brechas sociales no es una tarea exclusiva del Estado ni del sector privado, es una responsabilidad compartida.

En Cali y en el Valle del Cauca existe un tejido empresarial comprometido con el cierre de brechas y la transformación de realidades desde un escenario que va más allá de la filantropía.

Hoy vemos avances concretos en materia de empleabilidad inclusiva, con empresas que han transformado sus procesos de selección para abrir oportunidades a poblaciones que históricamente enfrentaban mayores barreras de acceso al empleo.

A esto se suma una apuesta creciente por la inversión social: según el más reciente Reporte Empresarial Consolidado, las empresas de la región destinaron cerca de 1,5 billones de pesos a iniciativas que contribuyen al bienestar, el desarrollo de capacidades y el cierre de brechas.

Ese es el camino que debemos seguir fortaleciendo, un desarrollo económico que, además de generar crecimiento, transforme vidas y amplíe las oportunidades para todos.

Seguridad, movilidad, infraestructura, educación y empleo suelen aparecer como grandes preocupaciones ciudadanas.

Si tuviera que escoger dónde acelerar primero para generar un efecto multiplicador, ¿por dónde empezaría?
Es difícil escoger una sola prioridad porque todos estos temas están conectados y las ciudades no se transforman con soluciones aisladas.

Nuestra apuesta ha sido promover un desarrollo integral y sostenible, donde la infraestructura impulsa la competitividad, conectividad y mejora el acceso de las comunidades a servicios; la educación desarrolla el talento; el empleo genera dinamismo y bienestar para las familias y la seguridad crea las condiciones para que todo lo anterior prospere.

La clave está en avanzar de manera articulada y con una visión de largo plazo.

Las nuevas generaciones están decidiendo dónde vivir, trabajar y emprender. ¿Qué debe ofrecer Cali para retener su talento joven y atraer nuevos talentos?

Las ciudades que atraen talento son las que generan oportunidades.

Cali necesita fortalecer su ecosistema de innovación, impulsar industrias de alto valor agregado, conectar mejor la educación con las necesidades del sector productivo y facilitar el emprendimiento.

Cuando un joven siente que puede desarrollar su potencial sin salir de su ciudad, gana la persona, gana la ciudad y gana toda la región al evitar la fuga de talentos de quienes pueden aportar al desarrollo económico y social del territorio.

Imaginemos una portada del Diario Occidente dentro de diez años: “Cali logró transformarse”. ¿Cuál sería la noticia que quisiera leer en esa portada?

Me gustaría leer un titular como este: “Cali se convirtió en la ciudad donde los sueños se cumplen.” Que sea una ciudad reconocida por haber cerrado brechas sociales, atraer inversión, generar empleo formal de calidad renovar sus entornos urbanos con espacios vibrantes, eficientes y sostenibles, recuperar la confianza ciudadana y consolidar una visión compartida en la que todos, a pesar de nuestra diversidad, podemos trabajar juntos por propósitos comunes.


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