Cali, agosto 27 de 2026. Actualizado: jueves, agosto 27, 2026 21:09
Avanza la versión número 30 del Congreso de Anato
Terremoto golpea al turismo y Anato pide un plan urgente para salvar empresas y empleos
El terremoto del 10 de agosto no solamente destruyó infraestructura y alteró la vida de miles de familias.
También golpeó una actividad particularmente sensible a las emergencias: el turismo.
Hoteles, agencias de viajes, restaurantes, operadores, transportadores y pequeños prestadores de servicios de Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas enfrentan ahora el desafío de recuperar sus operaciones y, al mismo tiempo, convencer a los viajeros de regresar cuando las condiciones sean seguras.
La situación ocupó un lugar central en la apertura del 30.º Congreso Nacional de Agencias de Viajes y Turismo de Anato, que reúne en Barranquilla a empresarios y representantes de la industria.
Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de Anato, abrió su intervención precisamente recordando a las regiones afectadas y reveló que, desde los primeros días de la emergencia, el gremio comenzó a realizar un diagnóstico de sus agencias asociadas y de otros prestadores turísticos para determinar el alcance del impacto.
El resultado llevó a Anato a radicar ante el Gobierno Nacional un paquete de medidas que busca evitar que los daños temporales terminen convirtiéndose en cierres definitivos y pérdidas permanentes de empleo.
Subsidios, menos IVA y créditos especiales
Entre las propuestas aparecen subsidios para preservar puestos de trabajo, reducción del IVA en los tiquetes aéreos y paquetes turísticos, líneas especiales de crédito de Bancóldex respaldadas por el Fondo Nacional de Garantías, alivios tributarios y flexibilización de las penalidades comerciales con proveedores y aerolíneas.
La declaratoria del Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica fue considerada por el gremio como un primer paso, pero Anato plantea que ahora se requieren decretos que conviertan esas propuestas en herramientas concretas para preservar empresas y puestos de trabajo.
La preocupación tiene una explicación: una emergencia puede afectar al turismo incluso en establecimientos que no sufrieron daños físicos.
Una carretera cerrada, un vuelo suspendido, la percepción de inseguridad o la cancelación generalizada de reservas puede dejar sin ingresos a hoteles, restaurantes, guías, agencias y operadores que continúan funcionando.
Por eso, la recuperación turística plantea un equilibrio complejo: proteger al viajero y respetar los territorios que todavía atienden la emergencia, pero evitar que las cancelaciones indiscriminadas terminen generando una segunda crisis económica.
“Turismo Unido” para recuperar las regiones
Dos semanas después del terremoto, Anato anunció durante el Congreso la campaña Turismo Unido, liderada por su Capítulo Eje Cafetero y respaldada por el gremio nacional, con el propósito de apoyar a las agencias de viajes afectadas.
La estrategia introduce una discusión que será determinante durante los próximos meses: volver a llevar viajeros a los destinos cuando existan condiciones para hacerlo también será una forma de reconstrucción.
“Cuando un destino vuelve a recibir viajeros, también regresan las oportunidades, el empleo y la esperanza”, señaló Cortés en su intervención.
Anato anunció además que trabajará con gobernadores, alcaldes y congresistas para promover incentivos regionales y acompañará al Gobierno en la reactivación de los destinos golpeados por el desastre.
El terremoto llegó en un momento difícil
La emergencia encuentra al sector enfrentando problemas que ya existían antes del 10 de agosto.
Entre enero y junio de 2026, los ingresos nominales de las agencias de viajes disminuyeron ligeramente y el personal ocupado cayó cerca de 3 %. El dato contrasta con la fortaleza que muestran otros indicadores del turismo colombiano.
Durante 2025, los viajes y el transporte aéreo de pasajeros generaron más de US$11.400 millones en divisas, mientras en el primer semestre de este año cerca de 29 millones de pasajeros se movilizaron por los aeropuertos del país.
La industria, por tanto, mueve viajeros y genera divisas, pero enfrenta dificultades para transformar ese crecimiento en mayor rentabilidad y empleo.
A ello se suma el comportamiento del dólar.
Entre enero y julio, 3,6 millones de colombianos viajaron al exterior, un incremento superior al 12 %, mientras la llegada de visitantes no residentes cayó 4 %, hasta aproximadamente 3,3 millones.
Para los operadores receptivos, la apreciación del peso representa además menores ingresos en moneda nacional por los dólares que reciben, mientras sus costos continúan pagándose en pesos.
El turismo también puede reconstruir
La discusión que deja el Congreso adquiere así una dimensión diferente después del terremoto.
Reconstruir el turismo no significa únicamente reparar hoteles o recuperar carreteras.
Significa evitar el cierre de pequeños negocios, conservar empleos y conseguir que destinos cuya economía depende de los visitantes puedan recuperar gradualmente sus ingresos.
Y ese reto será especialmente importante en territorios del Pacífico y el Eje Cafetero, donde el turismo representa oportunidades económicas para comunidades y pequeños empresarios.
Anato sostiene que su prioridad inmediata será preservar las empresas y proteger el empleo formal, mientras continúa trabajando con las autoridades para recuperar los destinos.
El mensaje que surge del Congreso es claro: la recuperación turística tendrá que avanzar al ritmo de la seguridad y de las condiciones de cada territorio.
Pero cuando un destino esté preparado para volver a recibir visitantes, viajar responsablemente también podrá convertirse en una manera de ayudar.
Porque después del terremoto, la reconstrucción no será solamente de cemento. También será de empleos, empresas, confianza y viajeros.

