Cali, abril 21 de 2026. Actualizado: martes, abril 21, 2026 19:36
Turismo y consumo
Turismo arranca 2026 con fuerza: 70% de agencias reporta aumento en ventas pese a un entorno económico retador
El sector turístico colombiano inició 2026 con una señal de dinamismo que contrasta con la cautela que predomina en otros frentes de la economía.
De acuerdo con la más reciente Encuesta Trimestral de Anato (ETA), el 70% de las agencias de viajes reportó un crecimiento en sus ventas durante el primer trimestre del año, consolidando al turismo como uno de los motores del consumo en el país.
El dato no solo refleja recuperación, sino también una recomposición del gasto de los hogares.
Mientras otros sectores enfrentan presiones por costos, tasas de interés y menor capacidad adquisitiva, el turismo mantiene tracción, impulsado principalmente por el segmento vacacional, que concentra el 67,8% de las ventas.
Las cifras muestran además que el crecimiento no es marginal. Un 22,6% de las agencias registró incrementos entre el 10% y el 19%, mientras que el 17,4% reportó aumentos aún más significativos, entre el 20% y el 49%.
Esta dinámica sugiere que, incluso en un contexto de desaceleración del gasto en otros rubros, los colombianos siguen priorizando el viaje como parte de su consumo.
Más experiencias
El comportamiento del turismo se alinea con una tendencia más amplia del mercado: el desplazamiento del gasto hacia experiencias.
En este caso, viajar no solo se mantiene como una aspiración, sino que se consolida como una decisión de consumo activa, incluso en un entorno donde los hogares enfrentan mayores restricciones financieras.
En la composición de la oferta, el producto de sol y playa continúa liderando con el 31,9% de las ventas, lo que confirma la vigencia de destinos tradicionales.
Sin embargo, el informe revela un cambio relevante en las preferencias: segmentos como naturaleza y aventura (16,9%) y turismo cultural (15,9%) ganan participación, reflejando un consumidor más diversificado y con mayor interés por experiencias diferenciadas.
En el frente geográfico, el turismo interno sigue siendo protagonista. Cartagena lidera ampliamente como destino nacional más comercializado con el 49,6%, seguida por San Andrés y Santa Marta, que mantienen una fuerte demanda.
A nivel internacional, Estados Unidos (38,3%) y España (31,3%) continúan como los principales destinos, aunque emergen nuevas opciones como México, República Dominicana y destinos más lejanos que empiezan a ganar terreno.
El informe también evidencia cambios en la estructura de comercialización. Los paquetes turísticos internacionales representan el 32,7% de las ventas, seguidos por los nacionales con 24,5%.
En servicios individuales, el tiquete aéreo domina con el 47,1%, lo que confirma la alta dependencia del transporte aéreo dentro de la cadena de valor del turismo.
Sin embargo, más allá del crecimiento, el análisis deja ver una transformación estructural en el comportamiento del consumidor.
Los viajeros están demandando experiencias personalizadas, mayor flexibilidad en los paquetes y el uso de herramientas tecnológicas, incluyendo inteligencia artificial, para planificar sus itinerarios.
Este cambio no es menor. Implica que las agencias de viajes ya no compiten únicamente por precio o destino, sino por capacidad de adaptación, innovación y personalización de la oferta.
En un mercado donde el consumidor está más informado y es más exigente, la diferenciación se convierte en un factor clave de competitividad.
A pesar de este buen arranque, el sector no está exento de riesgos. El entorno económico de 2026 sigue marcado por presiones inflacionarias, costos elevados y un ciclo de tasas de interés que aún afecta la capacidad de gasto de los hogares.
En ese contexto, parte del dinamismo del turismo podría estar explicado por decisiones de consumo financiadas vía crédito, lo que plantea interrogantes sobre su sostenibilidad en el mediano plazo.
Otros factores
Adicionalmente, factores externos como el costo del combustible, la volatilidad cambiaria y la situación geopolítica global pueden incidir directamente en el precio de los tiquetes aéreos y en la competitividad de los destinos internacionales, elementos clave dentro de la estructura del sector.
Aun así, el turismo se mantiene como un indicador adelantado del comportamiento del consumidor. Cuando las familias deciden viajar, incluso en entornos de incertidumbre, envían una señal clara sobre su percepción de bienestar y confianza en el futuro.
En esa línea, Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de Anato, destacó que los resultados del trimestre reflejan tanto la confianza del consumidor como la capacidad de adaptación del sector.
El reto, según el gremio, será sostener esta dinámica en un año que se anticipa exigente para la economía en general.
El balance del primer trimestre deja una conclusión clara: el turismo sigue creciendo, pero lo hace en un entorno más complejo.
El desafío para el resto de 2026 será mantener ese dinamismo sin que el aumento de costos y la fragilidad del consumo terminen limitando su expansión.
En un escenario donde otros sectores comienzan a desacelerarse, el turismo se posiciona como uno de los pocos motores activos del gasto.
La pregunta hacia adelante no es si seguirá creciendo, sino a qué ritmo y bajo qué condiciones financieras lo harán los hogares colombianos.

