Cali, octubre 15 de 2026. Actualizado: jueves, octubre 15, 2026 19:17
Un caleño, finalista de Titanes Caracol 2026
Cero jóvenes en la violencia y 100% graduados: la apuesta de Andrew Tocora desde el oriente de Cali
Con 14 años de trabajo en el oriente de Cali, el director de la Fundación Ser Para Ser es uno de los cinco finalistas nacionales en la categoría Educación de Calidad y Desarrollo de Capacidades.
El voto ciudadano define el 20% del resultado.
Santiago de Cali, octubre de 2026
El 100% de los jóvenes que terminaron en 2025 el proceso de la Fundación Ser Para Ser se graduó de bachillerato.
Ninguno terminó vinculado a la violencia. El 58% ya está en la educación superior y el 68% accedió a oportunidades laborales.
Esas cifras llevaron a Andrew Tocora, cofundador y director ejecutivo de la fundación, a la final de Titanes Caracol 2026.

Está entre los cinco finalistas de la categoría Educación de Calidad y Desarrollo de Capacidades, y la votación ciudadana, que pesa el 20 % del resultado final, está abierta.
Los resultados de la fundación contrastan con el panorama del país: según el DANE, la desocupación de los jóvenes entre 15 y 28 años fue de 14,1% en el trimestre mayo-julio de 2026.
Hoy la fundación acompaña a 104 jóvenes, a quienes llama Valientes.
En entrevista con Diario Occidente, Tocora habla de la nominación, de los estigmas sobre el oriente de Cali y de por qué el futuro de un joven no puede quedar solo en sus manos.
¿Qué significa llegar a la final de Titanes Caracol?
Es emocionante, pero sobre todo es una responsabilidad. Mi nombre aparece en la nominación, pero no llegué solo.
Detrás están los Valientes, sus familias, el equipo de la fundación, los colegios, las universidades y las empresas que durante 14 años decidieron creer en estos jóvenes.
Titanes nos da una vitrina nacional y quiero usarla para que Colombia vea lo que está pasando en el oriente de Cali: hay jóvenes extraordinarios con historias que merecen ser contadas.
¿Por qué es urgente hablar hoy de oportunidades para los jóvenes?
Porque detrás de cada cifra hay una vida tomando decisiones. El empleo, el acceso a la educación y las becas son indispensables.
Pero en estos años aprendimos algo: no basta con abrir una puerta si el joven no ha descubierto hacia dónde quiere caminar.
Por eso empezamos antes. Trabajamos en quién soy, qué capacidades tengo, qué quiero para mi vida y qué necesito aprender para llegar ahí.
Una oportunidad puede cambiar una vida. Un joven que reconoce su potencial puede cambiar también a su familia y a su comunidad.

¿Entonces la responsabilidad no es solo del joven?
No, y no sería justo. A los jóvenes les decimos “estudie”, “trabaje”, “salga adelante”.
Pero, ¿quién los acompaña cuando no saben qué estudiar? ¿Quién les presenta una universidad, una empresa o un mentor? ¿Quién cree en ellos antes de que tengan una hoja de vida llena de logros?
El futuro de nuestros jóvenes no puede ser responsabilidad exclusiva de ellos.
Es de sus familias, de los colegios, de las universidades, de las empresas y de toda la ciudad.
Usted insiste en hablar del oriente de Cali. ¿Por qué?
Porque durante demasiado tiempo lo hemos contado solo desde sus problemas.
Las dificultades existen y no las escondo, pero reducir un territorio a ellas invisibiliza todo lo demás.
Llevo 14 años encontrándome con jóvenes creativos, líderes, deportistas, artistas, emprendedores.
El talento de un joven no debería depender del lugar de Cali donde nació.
Quiero que cuando Colombia mire hacia el oriente no vea solo necesidades. Que vea potencial.
He visto como nuestros Valientes, que inician el programa con cifras de violencia, problemas escolares y conflictos existenciales, terminan con un proyecto de vida claro, se gradúan becados de las mejores universidades, se vuelven bilingües y se convierten en agentes de cambio para su familia, su barrio y Cali.
Imaginen si este programa pudiera llegar al menos al 50% de los jóvenes del oriente, tendríamos una Cali supremamente avanzada en temas sociales.
¿Qué hace diferente a Ser Para Ser y cómo saben que funciona?
Los programas que llegan al oriente de Cali casi siempre enseñan a los jóvenes a ser técnicos, panaderos o mecánicos.
Y los programas del Estado rara vez duran más de seis meses. Así no se transforma la vida de nadie.
Nosotros hacemos algo distinto: acompañamos al mismo joven durante cuatro años, de forma casi personalizada.
Es una metodología premiada y única en Latinoamérica.
Con paciencia vamos construyendo con él su proyecto de vida, hasta que llega a la mayoría de edad consciente de lo que implica ser ciudadano y con ganas de comerse el mundo.

Los resultados hablan: de la promoción de 2025, todos se graduaron, ninguno se vinculó a la violencia y más de la mitad ya está en la educación superior.
Un joven de Ser Para Ser empieza a cortar generaciones de pobreza mientras todavía está en el programa.
Y cuando sale, no se va del oriente: sale a construir ciudad.
¿Qué papel deben jugar las empresas?
Uno enorme, que va más allá del empleo. Una empresa puede abrir sus puertas para que un joven conozca profesiones que no sabía que existían, aportar mentores y prácticas, y ser la primera voz que le diga “yo creo en usted”.
El problema es que muchas veces esos dos mundos se miran con desconfianza.
Hay empresarios que ven el oriente como un lugar lejano donde no son bienvenidos.
Y hay líderes del oriente convencidos de que al empresario no le importa la ciudad y que “solo le interesa hacer plata”.
Nosotros conocemos ambos mundos y sabemos lo potente que es sentarlos a conversar.
Hay jóvenes con talento buscando oportunidades y empresas buscando talento. Nuestro trabajo es construir el puente para que se encuentren.
¿Qué cambiaría ganar Titanes Caracol?
La confianza en el proceso y en los resultados de la fundación, y una visibilidad que se convierte en posibilidades.
Si más personas conocen lo que hacen nuestros jóvenes, más universidades, empresas y ciudadanos querrán sumarse.
Queremos ganar, pero no para poner un trofeo en una oficina. Queremos ganar porque cada persona que conozca esta historia puede convertirse en una nueva oportunidad para un joven.
¿Qué le diría a un caleño que todavía no ha votado?
Que su voto parece un clic, pero significa decir “creo en estos jóvenes”.
Significa ayudar a que una historia nacida en el oriente de Cali llegue a todo Colombia. No voten solo por Andrew Tocora: voten para que las historias de los Valientes lleguen más lejos.
Después de 14 años, ¿qué sueña?
Sueño con el día en que el código postal de un joven no determine la calidad de sus oportunidades.
Con una Cali donde un joven del oriente se siente frente a una universidad o una empresa y sienta que también pertenece allí.
Y sueño con que, en unos años, sean los propios Valientes quienes abran puertas a los que vienen detrás. Ahí sabremos que esto funcionó: cuando un joven no solo transforme su historia, sino la de alguien más.
Cómo votar por Andrew Tocora
Andrew Tocora es finalista de Titanes Caracol 2026 en la categoría Educación de Calidad y Desarrollo de Capacidades.
Para votar:
Ingrese a titanes.noticias.caracoltv.com/votacion.
Regístrese en la plataforma.
Vote por Andrew. Puede votar una vez al día durante el periodo de votación.

