Cali, septiembre 23 de 2026. Actualizado: miércoles, septiembre 23, 2026 20:06
Cuidar a quienes nos cuidan, una responsabilidad de todos
La salud mental y la salud física son dos temas de los que hablamos cada vez más, especialmente en estos tiempos en los que distintos desastres naturales han golpeado al país.
Son situaciones que no distinguen género, estrato socioeconómico ni etnia, pero que, de manera recurrente, dejan en segundo plano a quienes tienen la responsabilidad de cuidar a los demás.
Después de atender una emergencia, existe una población de la que poco hablamos y que también resulta afectada: el personal de salud, los rescatistas, los organismos de socorro y los servidores públicos que permanecen en la primera línea de respuesta.
Olvidamos que ellos también, como seres humanos, sienten cansancio y angustia y, en ocasiones, cargan en silencio con experiencias traumáticas como producto de la atención a las necesidades de la población.
Hablamos constantemente de nuestros derechos y de la importancia de ser cuidados, pero poco hablamos de la responsabilidad de cuidarnos entre todos.
En medio de una crisis también debe existir un momento para identificar las necesidades de quienes atienden la emergencia y crear herramientas, condiciones e insumos que protejan al cuidador, evitando que termine convertido en una víctima silenciosa, sin una red de apoyo.
Y esto no es solamente una reflexión. En 2011, el entonces Ministerio de la Protección Social publicó la Guía de Atención en Salud Mental en Emergencias y Desastres, un documento que dejó varias alertas que hoy siguen siendo pertinentes.
Una de ellas es especialmente contundente: el estrés de los equipos de atención no puede ser tratado como una tarea para después.
Esta guía, que todos deberíamos leer, nos plantea la necesidad de anticiparse a estas situaciones mediante planes de prevención y manejo del estrés desde el comienzo de la respuesta, incluyendo medidas como garantizar el descanso, controlar las jornadas de trabajo, rotar las tareas según su nivel de exigencia, identificar señales de alarma y brindar apoyo a los trabajadores y sus familias.
Cuidar al cuidador es una responsabilidad de todos e inicia con la creación de mejores protocolos institucionales y comunitarios.
Si bien se requiere la construcción futura de espacios de servicios holísticos gratuitos, de esparcimiento, recreación y ejercicio físico, también se cuida al cuidador con acciones simples que están al alcance de todos, como facilitar espacios de escucha entre amigos, vecinos y compañeros, que permitan identificar señales de alarma y brindar atención oportuna a quienes cuidan de los demás.
