Cali, octubre 19 de 2026. Actualizado: lunes, octubre 19, 2026 14:00
El doble poder
En el gobierno anterior, indudablemente, hubo un doble poder.
Eso lo palpamos los colombianos pensantes, decentes y trabajadores.
Quién gobernó quiso, desde el inicio de tan cuestionado gobierno, debilitar la institucionalidad, pauperizar el país con esa tesis marxista de “igualar a todo el mundo por lo bajo”, menoscabando a quienes producen riqueza (empresa, empleo, bienestar y salud) y asfixiarnos económicamente a punta de reformas tributarias y emergencias económicas que solo beneficiaban a quienes llegaron al gobierno a “conseguir plata” para sus bolsillos.
Eso es innegable. En ejercicio del poder se sentía eso y más ahora, con un nuevo gobierno, cuando se están descubriendo a través de auditorías forenses el desfalco a que fueron sometidos importantes organismos, amén de las denuncias proferidas por gente que hizo parte de ese lamentable esquema de poder.
Las denuncias de la catalana Eva Ferrer, traída desde España junto a dos catalanes más, como asesores del mal, son la narrativa fiel y precisa de cómo se desenvolvió el poder en ese cuatrienio.
Posiblemente hubo mala repartición del poder y del billete y, por ende, se resquebrajó la confianza, causando los nefastos resultados que estamos conociendo.
Vergonzoso y triste para un país como Colombia, que luchó durante años por salir adelante y no para retroceder como sucedió.
Ya a cual más dice, a sotto vocce, que algunos exfuncionarios de diversos niveles, salieron millonarios y multimillonarios, gracias al dinero de los colombianos y a los grandes negociados que se están conociendo.
Pero tal vez lo más sensible fue el debilitamiento de las FF.AA., en todos los aspectos, buscando que su reacción fuera nula o lenta, ayudando al fortalecimiento de los grupos irregulares. Eso es indiscutible.
Se notaba enormemente. Y lo doloroso de esto es saber que hubo gente de adentro, de la fuerza militar, que por mucho dinero, es prestó para postrar la defensa del país.
En fin, tal parece que la mala hora ya pasó y llegó un gobierno con el talante que todos esperaban, el de gobernar para recuperar lo perdido y decirle al país que esas ideologías reconocidamente dañinas y mentirosas, no pueden volver a ser gobierno.
Que los resentidos e ignorantes deben ser educados para que no traguen entero y no se dejen meter los dedos a los ojos.
