Cali, marzo 7 de 2026. Actualizado: viernes, marzo 6, 2026 23:44
Mujeres que construyen
Cada 8 de marzo vuelve la misma discusión. ¿Debemos recibir flores o rechazar cualquier gesto que parezca celebración? El debate se repite con intensidad en redes sociales.
Sin embargo, quizá estamos mirando en la dirección equivocada. Más que preguntarnos qué deben hacer los otros por nosotras, deberíamos preguntarnos qué tipo de mujeres estamos siendo.
La historia del Día Internacional de la Mujer nació de luchas profundas por derechos laborales, políticos y sociales. Nuestras ancestras marcharon, protestaron y desafiaron estructuras injustas para abrir caminos.
Gracias a ellas hoy votamos, estudiamos y lideramos organizaciones. Por eso el 8 de marzo también debe ser un día para mirar hacia atrás. Debemos preguntarnos qué legado recibimos de esas mujeres que resistieron antes que nosotras.
Pero también es un día para mirarnos con honestidad. ¿Estamos construyendo liderazgo femenino o compitiendo entre nosotras por espacios limitados? ¿Nos apoyamos cuando otra mujer avanza o participamos en la crítica fácil que la debilita? La igualdad no se construye solo exigiendo derechos.
También se construye fortaleciendo redes, generando confianza y creando oportunidades para otras mujeres.
Además, debemos preguntarnos qué cambios estamos dispuestas a impulsar. Pedimos igualdad en el trabajo, respeto en la vida pública y seguridad en nuestras ciudades.
Todas estas demandas son legítimas y urgentes. Sin embargo, los cambios culturales también nacen de nuestras decisiones cotidianas. Nacen en la forma como educamos a nuestros hijos, como resolvemos los conflictos y como construimos comunidad.
Por eso el 8 de marzo no debería centrarse en regalos ni en polémicas pasajeras. Debería ser un momento de conciencia colectiva. Un día para preguntarnos qué tipo de mujeres queremos ser y qué sociedad queremos construir.
Porque el verdadero homenaje a nuestras ancestras no está en las flores. Está en el legado que decidamos dejar
