Cali, agosto 20 de 2026. Actualizado: jueves, agosto 20, 2026 18:49
La experiencia de Dilian, clave en medio de la emergencia
Desde que ocurrió el terremoto del pasado 10 de agosto, la gobernadora Dilian Francisca Toro no ha parado.
La mandataria ha recorrido permanentemente el Valle del Cauca, visitando todos los días municipios afectados para conocer de primera mano los daños ocasionados por el sismo y, sobre todo, las necesidades de cada localidad.
La dinámica se repite: Dilian llega al municipio, recibe el balance del alcalde y después sale al territorio.
Recorre los puntos afectados, habla directamente con la gente, escucha las necesidades, establece compromisos y coordina las acciones y las ayudas que se requieren.
Su visita a los municipios –la mayoría de ellos sin recursos para afrontar los daños del terremoto– se convierte, incluso, en un elemento emocional importante para la comunidad, al punto que las muestras de afecto y de gratitud han conmovido a la mandataria.
Las ayudas que se envían a los municipios se están canalizando a través del centro de acopio instalado por la Gobernación del Valle en la antigua sede de la Licorera, en Cali.
Allí llegan las donaciones de los ciudadanos y ayudas aportadas por con organismos internacionales y otros gobiernos.
Sin embargo, el trabajo de la gobernadora no se ha limitado a conseguir y distribuir ayudas.
Dilian Francisca Toro también ha liderado ante el Gobierno Nacional la solicitud de medidas fiscales que les permitan a los municipios afectados y a los departamentos tener alivios, liberar recursos y ampliar su capacidad de crédito para afrontar el enorme reto que viene: la reconstrucción.
Paralelamente, la gobernadora adelanta contactos internacionales, conversa con representantes de diferentes gobiernos y se reúne con empresarios en busca de cooperación y respaldo para el Valle del Cauca.
En resumen, mientras atiende la emergencia inmediata, está pensando también en lo que viene después.
Es allí donde la experiencia comienza a pesar.
En medio del ruido político generado por algunos sectores que han tratado de pescar en río revuelto para capitalizar la tragedia, hay algo que debe destacarse –e incluso agradecerse– en un momento como éste: el Valle del Cauca tiene al frente a una persona con mucha experiencia.
Toro, que es una mujer de Estado, no sólo conoce los recursos y las herramientas que pueden utilizarse para afrontar una emergencia de estas dimensiones, sino que también conoce profundamente el departamento…
Eso es algo que pesa mucho en una coyuntura como la que vive el Valle, porque la gobernadora sabe a dónde llegar, con quién hablar, qué preguntar y qué gestionar. La experiencia no se improvisa.
Y en el caso de Dilian Francisca Toro esa experiencia está acompañada por un ritmo de trabajo impresionante.
Desde el terremoto no ha habido un día en el que no se vea a la gobernadora dedicada a la emergencia, se le ve activa desde muy temprano y hasta muy entrada la noche. Ni siquiera durante el puente festivo bajó el ritmo.
Ahora vendrá una etapa todavía más compleja.
Pasada la atención inmediata comenzará la reconstrucción, que demandará recursos, capacidad de gestión, coordinación con el Gobierno Nacional, cooperación internacional y articulación con alcaldes, empresarios y diferentes sectores, y allí nuevamente será fundamental la experiencia.
A Dilian Francisca Toro todavía le quedan un año y cuatro meses de mandato, tiempo que, ante la magnitud de los daños causados por el movimiento telúrico, no alcanzará para culminar la reparación –será un proceso largo-, de allí que desde ya sea tan importante pensar en que la Gobernación del Valle debe quedar en manos de alguien con la capacidad de trabajo y liderazgo que tiene la mandataria.

