Cali, octubre 9 de 2026. Actualizado: viernes, octubre 9, 2026 18:44
Delincuentes se hacen pasar por bancos, empresas y hasta familiares para robar dinero
Una llamada puede dejarlo sin un peso: vea cómo en Colombia roban millones diarios a través del teléfono
Las llamadas de supuestos asesores bancarios, los mensajes sobre cobros inesperados y las falsas emergencias familiares se han convertido en herramientas de los delincuentes para robar dinero e información personal.
En Colombia, estas modalidades de fraude representan un problema creciente, mientras los estafadores perfeccionan sus métodos para ganarse la confianza de las víctimas.
La magnitud del fenómeno se refleja en las cifras de la Comisión de Regulación de Comunicaciones, CRC.
Según información divulgada en julio de 2026, las reclamaciones relacionadas con fraudes mediante llamadas y mensajes de texto superan los $252 millones diarios.
Entre 2022 y 2024, los montos reclamados pasaron de $30.622 millones a $92.235 millones, prácticamente el triple.
Aunque no existe en estas cifras una clasificación nacional que permita establecer cuál estafa telefónica produce más víctimas, las autoridades y entidades financieras identifican dos modalidades especialmente preocupantes: el vishing, mediante llamadas fraudulentas, y el smishing, que utiliza mensajes de texto para engañar.
Las llamadas que aparentan ser del banco
Una de las estrategias más utilizadas consiste en llamar a una persona haciéndose pasar por un funcionario de una entidad financiera.
El delincuente asegura que se detectó una compra sospechosa, que una cuenta será bloqueada o que alguien intenta retirar dinero.
La supuesta solución requiere actuar inmediatamente.
El falso asesor solicita contraseñas, datos de tarjetas o códigos de verificación enviados al celular.
En otros casos, pide compartir la pantalla del teléfono o ingresar a un enlace para cancelar una transacción inexistente.
Bancolombia advirtió en febrero de 2026 que estas modalidades aprovechan emociones como el miedo, la urgencia y la confusión para conseguir que las víctimas entreguen información confidencial.
También se presentan llamadas de supuestos representantes de comercios que anuncian cobros por suscripciones no autorizadas.
Cuando la persona manifiesta que desea cancelar el servicio, los delincuentes aprovechan para solicitar información financiera.
La recomendación fundamental es no resolver ninguna situación bancaria durante una llamada sospechosa.
Lo correcto es colgar y comunicarse directamente con la entidad utilizando sus canales oficiales.
Mensajes de texto que pueden vaciar una cuenta
Otra modalidad frecuente comienza con un mensaje que anuncia una multa pendiente, un paquete retenido, una cuenta suspendida o un movimiento bancario desconocido.
El mensaje contiene un enlace que conduce a una página falsa, diseñada para parecerse a la de una empresa reconocida.
Allí la víctima introduce sus datos personales y financieros sin advertir que los está entregando a delincuentes.
Un informe de TransUnion sobre intentos de fraude entre febrero y mayo de 2025 identificó el smishing y el vishing entre las modalidades más reportadas por consumidores colombianos que manifestaron haber sido víctimas de fraude.
Cuando la voz de un familiar también puede ser falsa
La inteligencia artificial incorpora un riesgo adicional: la posibilidad de imitar la voz de una persona conocida.
Los delincuentes pueden utilizar grabaciones para simular que un hijo, hermano o familiar está en una emergencia y necesita una transferencia urgente.
La voz puede parecer auténtica, pero eso no garantiza que quien llama sea realmente esa persona.
Para prevenir estos engaños, los especialistas recomiendan establecer una palabra de seguridad familiar, conocida únicamente por personas de confianza.
Sin embargo, la medida más segura sigue siendo terminar la comunicación y contactar al supuesto familiar mediante un número previamente conocido.
Qué hacer para evitar una estafa y cómo reaccionar si ya ocurrió
La Superintendencia Financiera de Colombia recomienda verificar cualquier solicitud directamente con la entidad correspondiente y nunca ingresar a enlaces sospechosos.
También aconseja actuar inmediatamente cuando se detecta una posible pérdida de información financiera.
Las principales medidas de prevención son:
- Nunca entregar contraseñas, claves bancarias ni códigos de autenticación por teléfono.
- Desconfiar de llamadas que exijan transferencias inmediatas o mantener la conversación en secreto.
- No compartir la pantalla del celular con desconocidos.
- Verificar las emergencias familiares llamando directamente a la persona involucrada.
- No ingresar a enlaces recibidos mediante mensajes inesperados, aunque aparentemente provengan de una empresa conocida.
Si ya entregó información o realizó una transferencia, debe comunicarse inmediatamente con su banco, solicitar el bloqueo de los productos comprometidos, cambiar las contraseñas y conservar las evidencias.
También debe denunciar ante la Fiscalía o reportar el incidente al CAI Virtual de la Policía Nacional.
Ante el crecimiento del problema, la CRC expidió la Resolución 8308 de 2026, que contempla medidas para identificar llamadas sospechosas y bloquear comunicaciones irregulares.
Su implementación será gradual, con una primera fase prevista para el 30 de octubre.
Mientras estas herramientas entran en funcionamiento, la principal defensa continúa siendo la verificación.
Una llamada que parece legítima no necesariamente lo es, y unos segundos para comprobar su origen pueden evitar la pérdida de los ahorros.

