Cali, julio 24 de 2026. Actualizado: viernes, julio 24, 2026 17:34

Porque nuestro planeta no es una esfera perfecta

Esta es, según la Nasa, la verdadera forma de la Tierra

Esta es, según la Nasa, la verdadera forma de la Tierra
Foto: IA
viernes 24 de julio, 2026

Desde que aprendemos geografía en la escuela, solemos representar la Tierra como una esfera azul casi perfecta. Los globos terráqueos, los mapas y las imágenes que vemos desde el espacio refuerzan esa idea.

Sin embargo, la realidad es mucho más interesante: la Tierra no es una esfera perfecta.

Gracias a décadas de investigaciones y a las mediciones realizadas por satélites, los científicos han determinado que la forma real de nuestro planeta se conoce como geoide, una figura ligeramente achatada en los polos, ensanchada en la zona ecuatorial y con pequeñas irregularidades causadas por la distribución desigual de la gravedad y de las masas terrestres.

Aunque esas deformaciones son prácticamente imperceptibles para quienes vivimos sobre la superficie, representan uno de los descubrimientos más fascinantes de la geodesia, la ciencia encargada de medir y estudiar la forma de la Tierra.

¿Por qué la Tierra no es completamente redonda?

La explicación comienza con la rotación del planeta. La Tierra gira sobre su propio eje una vez cada 24 horas.

Ese movimiento genera una fuerza centrífuga que empuja ligeramente la masa hacia el ecuador.

Como consecuencia, el diámetro ecuatorial es aproximadamente 43 kilómetros mayor que el diámetro que une los polos.

Es decir, nuestro planeta es un poco más ancho en la mitad que de arriba abajo.

Sin embargo, esa no es la única razón por la que la Tierra tiene una forma irregular.

La distribución de continentes, océanos, cadenas montañosas, grandes masas de roca y variaciones en la densidad del interior del planeta hacen que la gravedad no actúe exactamente igual en todos los lugares.

Algunas zonas ejercen una atracción gravitacional ligeramente mayor que otras, produciendo pequeñas elevaciones y depresiones invisibles a simple vista.

El geoide: la verdadera forma del planeta

Los científicos utilizan el término geoide para describir la forma que tendría la superficie terrestre si estuviera determinada únicamente por la gravedad y el nivel medio de los océanos, sin tener en cuenta montañas, edificios o accidentes geográficos.

El geoide no parece una pelota deformada como suelen mostrar algunas ilustraciones exageradas.

En realidad, las diferencias respecto a una esfera perfecta son relativamente pequeñas si se comparan con el enorme tamaño del planeta.

Las imágenes tridimensionales que circulan frecuentemente en internet presentan esas irregularidades amplificadas miles de veces para que puedan apreciarse visualmente.

Si se mostraran en su escala real, prácticamente resultarían imperceptibles.

¿Cómo lograron descubrirlo?

Hasta hace algunas décadas era imposible conocer con precisión la verdadera forma de la Tierra.

Todo cambió con el desarrollo de satélites especializados como Grace y Goce, capaces de medir variaciones extremadamente pequeñas en el campo gravitacional terrestre.

Estos satélites detectan cambios mínimos en la atracción gravitatoria mientras orbitan el planeta.

Con millones de mediciones, los científicos elaboran mapas muy precisos que muestran cómo varía la gravedad en cada región del mundo.

A partir de esa información se construyen modelos del geoide que hoy sirven como referencia para numerosas aplicaciones científicas y tecnológicas.

Mucho más que una curiosidad científica

Conocer la forma exacta de la Tierra no es simplemente un dato interesante. Tiene aplicaciones prácticas fundamentales para la vida moderna.

Los sistemas de navegación por satélite, como el GPS, necesitan modelos extremadamente precisos del planeta para calcular posiciones con exactitud.

También son indispensables para construir carreteras, puentes, túneles, presas, aeropuertos y grandes obras de infraestructura.

Los estudios sobre el aumento del nivel del mar, el cambio climático, la dinámica de los océanos y la actividad sísmica también utilizan estos modelos para obtener mediciones cada vez más precisas.

Incluso las misiones espaciales requieren conocer con exactitud la distribución de la gravedad terrestre para planificar órbitas y trayectorias.

Un planeta más complejo de lo que imaginamos

La verdadera forma de la Tierra nos recuerda que la naturaleza suele ser mucho más compleja de lo que aparenta.

Lo que durante siglos se representó como una esfera perfecta es, en realidad, un planeta dinámico, moldeado por la gravedad, la rotación y los procesos geológicos que han actuado durante miles de millones de años.

Cada nuevo avance científico permite comprender con mayor precisión el mundo en el que vivimos.

Y aunque para nuestros ojos la Tierra seguirá pareciendo una esfera azul suspendida en el espacio, la ciencia demuestra que su forma es única, ligeramente irregular y extraordinariamente precisa, una característica que hoy resulta esencial para entender el planeta y desarrollar tecnologías que utilizamos todos los días.


Esta es, según la Nasa, la verdadera forma de la Tierra

Comments

ads_top
Powered by Sindyk Content
Arriba