Cali, abril 4 de 2026. Actualizado: miércoles, abril 1, 2026 21:26

¿En qué consiste la inercia digital?

La generación que se despide tres veces antes de irse

La generación que se despide tres veces antes de irse
Foto: Pexels
miércoles 5 de noviembre, 2025

Decimos adiós, pero no nos vamos. Apagamos la cámara, pero seguimos conectados. Cerramos la puerta, pero enviamos un último mensaje.

Somos la generación que no sabe irse del todo. La que se despide tres veces y luego vuelve con un “espera, antes de que me vaya…”.

Las despedidas modernas son un ritual confuso. No terminan nunca. En las reuniones virtuales decimos “bueno, ya nos desconectamos” y pasamos otros quince minutos hablando de cualquier cosa.

En los chats, decimos “me duermo” pero seguimos activos una hora más. En las llamadas, el “ya, chao” se convierte en “bueno, cuídate… ¿y cómo sigue tu perro?”. Es como si tuviéramos miedo de cerrar la ventana, de poner punto final, de aceptar que el momento se acabó.

Antes, las despedidas eran simples. En persona, uno se levantaba, daba un abrazo, y se iba. En el teléfono, la línea muerta marcaba el final. Hoy no hay silencio, ni distancia, ni límites claros.

Podemos seguir hablando mientras caminamos, cocinamos o nos lavamos los dientes. El “adiós” perdió peso porque nunca se cumple.

Parte de esta dificultad tiene que ver con la inercia digital. Vivimos hiperconectados y el vínculo nunca se interrumpe del todo.

No existe el “hasta mañana”: existen los stickers nocturnos, los memes de madrugada, los mensajes que llegan a las 2:00 a. m. con un “no te voy a molestar, pero mira esto”. Es imposible desaparecer. Todo el mundo está a un toque de distancia.

También hay una parte emocional. Las despedidas implican separación, y separarse —aunque sea por unas horas— nos genera ansiedad.

Queremos estirar el momento, mantener viva la sensación de compañía. Nos da miedo cerrar la conversación y volver al silencio. Decir “adiós” ahora no es una formalidad, es un pequeño duelo.

Si lo piensas, el ritual de la triple despedida está en todas partes. En las fiestas, cuando alguien dice “ya me voy” y una hora después sigue bailando.

En las videollamadas familiares, cuando el “los quiero” se repite tres veces y todavía alguien agrega: “espera, les muestro mi planta nueva”.

En los cafés con amigos, donde uno paga la cuenta, se despide, y luego pasa otros veinte minutos parados en la puerta, conversando como si el tiempo no corriera.

Somos una generación que no soporta los finales abruptos. Crecimos con series que se renuevan, con notificaciones que nunca paran, con relaciones que se apagan sin romperse.

El cierre nos incomoda. Entonces prolongamos. Repetimos. Dejamos puertas entreabiertas, por si acaso.

Pero hay ternura en todo esto. Esa insistencia en no irnos habla también de cariño, de conexión genuina. Significa que disfrutamos tanto estar con alguien que no queremos soltarlo todavía.

Es una forma torpe, pero sincera, de decir “me la pasé bien contigo”. La despedida repetida es, en el fondo, un cumplido disfrazado.

Eso sí, el exceso puede ser agotador. Hay conversaciones que parecen bucles sin fin. “Bueno, me voy” debería ser una señal de cierre, no el inicio de otro capítulo.

A veces nos cuesta entender que terminar también es necesario. Que dejar ir no borra lo vivido. Que el silencio después del “chao” también forma parte del vínculo.

Quizás necesitamos reconciliarnos con la idea de cierre. Saber despedirnos con amor, sin miedo a la distancia. Apagar el celular, salir del chat, dejar el café y caminar hacia la puerta sin sentir culpa. No todo final es abandono: algunos son solo pausas.

Así que la próxima vez que te atrapes diciendo “ya me voy” tres veces seguidas, sonríe. Estás representando a toda una generación que ama tanto los vínculos que no puede soltarlos.

No estás huyendo del silencio, solo intentando estirarlo un poco más. Y, con suerte, cuando por fin digas adiós, lo harás con la tranquilidad de saber que las mejores conversaciones no terminan: simplemente descansan hasta el próximo “hola”.


La generación que se despide tres veces antes de irse

Comments

ads_top
Powered by Sindyk Content
Arriba