Cali, octubre 8 de 2026. Actualizado: jueves, octubre 8, 2026 16:33
Luto en la música latinoamericana
Murió Piero, la voz de “Mi viejo” que convirtió la música en un canto de amor y libertad
El cantautor argentino de origen italiano falleció este miércoles 7 de octubre, a los 81 años, en Buenos Aires.
Su legado incluye canciones que marcaron generaciones, una profunda relación con Colombia y una trayectoria dedicada a la paz, la memoria y las causas sociales.
Hay canciones que sobreviven a sus intérpretes porque terminan perteneciendo a la memoria de millones de personas.
Eso ocurrió con “Mi viejo”, la composición que convirtió a Piero en una de las voces más queridas de América Latina y que, durante más de medio siglo, acompañó homenajes, despedidas y recuerdos familiares.
Este miércoles 7 de octubre de 2026, esa voz se apagó.
Piero Antonio Franco De Benedictis falleció a los 81 años en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde permanecía internado desde hacía varios días.
La noticia fue confirmada por su familia a través de un mensaje difundido en las redes oficiales del artista.
Hasta el momento, no se ha informado públicamente una causa específica de su fallecimiento.
Su muerte representa la despedida de un artista que hizo de la música algo más que entretenimiento.
Sus composiciones hablaron del amor por los padres, la desigualdad, la dignidad humana, la libertad y las heridas sociales de América Latina, con un lenguaje sencillo que consiguió llegar a públicos de diferentes generaciones.
El hombre detrás de “Mi viejo”
Piero nació el 19 de abril de 1945 en Gallipoli, Italia, pero llegó siendo niño a Argentina, país donde desarrolló su carrera artística.
Comenzó su trayectoria profesional durante la década de 1960 y encontró un punto de inflexión cuando conoció al escritor y periodista José Tcherkaski, con quien construyó una alianza creativa fundamental.
En 1969 publicó el álbum Mi viejo, que incluía la canción del mismo nombre.
La composición trascendió rápidamente las fronteras argentinas y terminó convirtiéndose en uno de los homenajes musicales más reconocidos a la figura paterna.
Su fuerza estaba en la manera de retratar el paso del tiempo, el envejecimiento y el amor hacia un padre sin necesidad de grandes artificios.
La canción se volvió parte de la vida cotidiana de millones de familias y fue interpretada por numerosos artistas.
Pero reducir la trayectoria de Piero a ese éxito sería desconocer la dimensión de su obra.
Canciones como “Para el pueblo lo que es del pueblo”, “Pedro Nadie”, “Coplas de mi país”, “Llegando llegaste” y “Soy pan, soy paz, soy más” mostraron a un compositor interesado en las preocupaciones sociales y en la defensa de la dignidad humana.
La música que también le costó el exilio
Su compromiso con las causas sociales tuvo consecuencias personales.
Durante los años de represión política en Argentina, sus canciones y posiciones públicas lo convirtieron en una figura incómoda para las autoridades.
Tras el golpe militar de 1976, Piero se exilió y pasó temporadas en Italia y España.
El artista regresó posteriormente a Argentina y retomó su actividad musical, consolidándose como una de las figuras representativas de la canción popular latinoamericana.
Su carrera también estuvo vinculada a proyectos educativos, iniciativas comunitarias y propuestas musicales dirigidas a los niños, entre ellas La sinfonía inconclusa en la mar.
Colombia, su otra patria
La relación de Piero con Colombia fue mucho más profunda que la de un artista extranjero que visitaba regularmente sus escenarios.
Vivió temporadas en el país, desarrolló vínculos culturales y sociales y recibió la ciudadanía colombiana en 1994.
Su música encontró aquí un público que lo acompañó durante décadas.
De hecho, el pasado 19 de abril celebró sus 81 años durante una presentación en Bogotá, en el marco de su espectáculo Sinfonía inconclusa en la mar, una muestra de que continuaba vinculado a los escenarios y al público colombiano hasta sus últimos meses de vida.
Esa cercanía explica por qué su fallecimiento también se siente como una pérdida para la música colombiana.
Una voz que seguirá acompañando generaciones
A lo largo de su carrera, Piero compartió escenarios y proyectos con importantes representantes de la música latinoamericana.
En 2016 recibió el Premio a la Excelencia Musical de los Latin Grammy, reconocimiento a una trayectoria que atravesó fronteras, géneros y épocas.
Sin embargo, su legado más profundo probablemente no pueda medirse únicamente en premios, discos o conciertos.
Está en quienes recuerdan a sus padres escuchando “Mi viejo”, en quienes encontraron en sus canciones una forma de expresar sus convicciones y en las generaciones que descubrieron que la música también puede ser una manera de hablar de justicia, esperanza y humanidad.
Piero cantó sobre los afectos y sobre los problemas de la gente común.
Su obra consiguió unir dos dimensiones que pocas veces conviven con tanta naturalidad: la ternura y la conciencia social.
Hoy muere el artista, pero permanece esa voz que logró convertir una canción dedicada a un padre en el recuerdo compartido de millones de hijos.
Y mientras alguien vuelva a escuchar “Mi viejo” para recordar a quien ya no está, Piero seguirá formando parte de esa conversación íntima entre la música y la memoria.

