Cali, agosto 3 de 2026. Actualizado: lunes, agosto 3, 2026 18:25
GLP, el respaldo silencioso
Agremgas afirma que Colombia tiene una alternativa para enfrentar una eventual crisis energética
La directora ejecutiva de Agremgas, Sara Vélez, asegura que el Gas Licuado de Petróleo (GLP) puede convertirse en un soporte clave para hogares, comercios e industrias si el país enfrenta restricciones en el suministro de energía o gas natural.
Sin embargo, advierte que aún hacen falta inversiones y decisiones de política pública para aprovechar plenamente su potencial.
Ante la posibilidad de que un Fenómeno de El Niño intenso vuelva a poner bajo presión el sistema energético colombiano, el Gas Licuado de Petróleo (GLP) emerge como una de las alternativas con mayor capacidad de respuesta inmediata.
Así lo sostiene Sara Vélez, directora ejecutiva de Agremgas, quien considera que el país cuenta con la logística necesaria para atender un aumento en la demanda, aunque reconoce que existen limitaciones técnicas que deben resolverse con anticipación.
Según la dirigente gremial, el principal obstáculo no está en la disponibilidad del combustible, sino en la infraestructura instalada por los usuarios.
“El sector del GLP cuenta con la flexibilidad operativa y la capacidad logística para actuar como un respaldo energético inmediato ante una eventual crisis o racionamiento. Al ser un energético sustituto de rápida disponibilidad, tiene el potencial de absorber incrementos en la demanda de hogares, comercios e industrias que busquen garantizar la continuidad de sus actividades”, explica.
No obstante, aclara que una sustitución masiva no puede hacerse de un día para otro.
En los hogares y establecimientos comerciales, los equipos y gasodomésticos deben estar acondicionados para operar de forma segura con GLP en lugar de gas natural.
En el sector industrial, el desafío es aún mayor, pues la transición requiere inversiones previas en sistemas de almacenamiento, vaporización o tecnologías de aire propanado que permitan cambiar de combustible sin detener la producción.
Para Agremgas, el debate sobre el GLP no debe limitarse a las contingencias.
Vélez considera que este combustible debe ocupar un lugar mucho más estratégico dentro de la política energética nacional.
“Más allá de ser una solución de confiabilidad para el gas natural, el GLP ha demostrado en los últimos años ser un respaldo sólido que garantiza la continuidad operativa de la industria y el comercio en momentos de vulnerabilidad del sistema. Debe dejar de verse únicamente como un combustible de transición rural y posicionarse como un energético estratégico de confiabilidad dentro de la matriz nacional”, afirma.
Con ese objetivo, el gremio propone varias decisiones que, a su juicio, deberían adoptarse desde ahora para fortalecer la seguridad energética del país.
La primera consiste en incorporar formalmente el GLP dentro de los planes de expansión y de las políticas públicas de transición energética, reconociendo su menor nivel de emisiones frente a otros combustibles líquidos y su amplia disponibilidad logística.
Un buen respaldo
También plantea crear incentivos para que más plantas termoeléctricas puedan operar con GLP como combustible de respaldo.
Actualmente, Colombia cuenta con una sola central adaptada para utilizar este energético, lo que limita las alternativas de generación durante periodos de sequía o escasez de gas natural.
Otra prioridad, según Agremgas, es promover inversiones en la industria para desarrollar infraestructura de almacenamiento y sistemas que permitan operar con combustibles duales.
Esto garantizaría que las empresas puedan mantener su producción aun cuando se presenten contingencias en el suministro de otros energéticos.
Finalmente, el gremio insiste en impulsar el AutoGLP como combustible para vehículos.
Además de contribuir a reducir las emisiones del transporte, esta alternativa disminuiría el consumo de gasolina y aliviaría la presión sobre el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), reduciendo el costo de los subsidios que asume el Estado.
Para Agremgas, la discusión sobre la seguridad energética debe ir más allá de preguntarse si habrá o no racionamiento.
El verdadero desafío consiste en diversificar la matriz energética y contar con múltiples fuentes de respaldo que permitan garantizar el suministro de energía y combustibles para hogares, empresas e industrias, incluso en escenarios climáticos extremos.

