Cali, agosto 26 de 2026. Actualizado: miércoles, agosto 26, 2026 20:20
El gremio constructor advirtió que la política ordinaria de vivienda no es suficiente
Camacol pide un régimen especial de vivienda para reconstruir las zonas afectadas por el terremoto
La reconstrucción de las viviendas afectadas por el terremoto requerirá medidas diferentes a las que tradicionalmente utiliza Colombia para desarrollar su política habitacional.
Esa es una de las principales conclusiones de Camacol, que anunció que está desplegando las capacidades técnicas y la experiencia del sector constructor para acompañar al Gobierno Nacional en la formulación del plan de reconstrucción.
El gremio ha venido conversando con el ministro Jaime Andrés Beltrán sobre las alternativas que podrían implementarse y considera que uno de los primeros pasos debe ser reconocer que la dimensión de la tragedia desbordó los instrumentos habituales de vivienda.
“El decreto legislativo reconoce lo que hemos señalado desde Camacol y es que la política ordinaria de vivienda es insuficiente para atender esta tragedia”, señaló el gremio.
La propuesta es avanzar hacia un régimen especial de reconstrucción que tenga en cuenta las diferentes condiciones económicas de los hogares afectados.
La clase media también necesita ayuda
Uno de los llamados más importantes de Camacol está dirigido a evitar que los mecanismos de reconstrucción se concentren exclusivamente en los hogares de menores ingresos.
Según el gremio, la tragedia también golpeó fuertemente a familias de clase media, particularmente en Cali, Manizales y Pereira, que pueden encontrarse ahora con viviendas seriamente afectadas y sin capacidad financiera suficiente para asumir por su cuenta reparaciones, reconstrucciones o la adquisición de un nuevo inmueble.
Para estos hogares, Camacol plantea alternativas como acceso a financiación, subsidios y líneas de crédito subsidiadas que les permitan iniciar la recuperación de sus viviendas.
El desafío es particularmente complejo porque una familia puede tener patrimonio representado en una vivienda y, al mismo tiempo, carecer del dinero disponible para afrontar una intervención de gran magnitud.
La reconstrucción, por tanto, tendrá que analizar no solamente quién es propietario, sino cuál es la verdadera capacidad económica de cada hogar para recuperarse.
También habrá que construir rápidamente
Resolver la demanda es apenas una parte del problema. Camacol considera que simultáneamente será necesario estimular la oferta de vivienda, de manera que el sector pueda responder rápidamente a las necesidades generadas por la emergencia.
Para lograrlo plantea incentivos y mecanismos extraordinarios en materia urbanística.
Según el gremio, los Planes de Ordenamiento Territorial (POT) no fueron concebidos para responder con la velocidad necesaria a una tragedia de esta magnitud.
Por ello, considera acertada la posibilidad planteada por el Gobierno Nacional de habilitar mecanismos extraordinarios que permitan a los alcaldes realizar rápidamente los ajustes normativos requeridos para la reconstrucción.
Esto podría convertirse en uno de los aspectos determinantes durante los próximos meses: reconstruir no solamente requiere recursos, sino suelo disponible, normas que permitan desarrollar proyectos y procedimientos suficientemente ágiles para responder a miles de familias que necesitan soluciones.
¿Por qué colapsaron algunos edificios?
La tragedia abrió además una discusión inevitable sobre las edificaciones que sufrieron los daños más graves y aquellas que llegaron a colapsar.
Han surgido cuestionamientos sobre posibles incumplimientos de las normas sismorresistentes, deficiencias estructurales, materiales utilizados y responsabilidades en los procesos constructivos.
Frente a estos señalamientos, Camacol respaldó que se adelanten investigaciones, pero pidió no anticipar responsabilidades antes de contar con evaluaciones técnicas.
El gremio considera necesario establecer primero las características particulares de cada edificación: cuándo fue construida, qué normativa estaba vigente en ese momento, bajo qué criterios fue diseñada y cuáles fueron las condiciones de su construcción.
“Bienvenidas las investigaciones. Yo creo que es importante investigar. Nosotros el llamado que hacemos es a no anticipar juicios de valor hasta no tener la información técnica”, señaló.
El propósito será determinar técnicamente qué ocurrió antes de atribuir las causas de un colapso a incumplimientos o fallas específicas.
Saber qué falló, pero también qué funcionó
Camacol anunció además que comenzó un trabajo conjunto con un instituto especializado en investigación sobre sismología y sismorresistencia para estudiar el comportamiento de las edificaciones durante el terremoto.
El objetivo plantea dos preguntas igualmente importantes: qué falló y por qué, pero también qué funcionó correctamente y por qué.
Según los reportes preliminares mencionados por el gremio, existe entre expertos una percepción favorable sobre el comportamiento de edificaciones construidas bajo normas sismorresistentes más actualizadas, entre ellas las correspondientes a las actualizaciones de 1998 y 2010, frente a construcciones antiguas levantadas bajo estándares anteriores.
Camacol advierte, sin embargo, que estos análisis deben profundizarse antes de llegar a conclusiones definitivas sobre casos particulares.
La información que deje el terremoto podría convertirse así en una herramienta fundamental para la reconstrucción.
Porque el desafío no será simplemente reemplazar las viviendas que se perdieron o reparar las que resultaron afectadas.
También será aprender del comportamiento de miles de edificaciones durante el sismo para determinar qué debe conservarse, qué debe corregirse y cómo construir ciudades mejor preparadas para futuros terremotos.

