Cali, septiembre 24 de 2026. Actualizado: jueves, septiembre 24, 2026 17:01
La calidad, sanidad y trazabilidad de la semilla son fundamentales
ICA y Acosemillas recomiendan a los agricultores utilizar semilla autorizada para proteger sus cultivos
Ante la inminente llegada del Fenómeno de El Niño y la posibilidad de que se presenten temperaturas superiores a las habituales, disminución de las precipitaciones y presión sobre la disponibilidad hídrica en diferentes regiones del país, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y la Asociación Colombiana de Semillas y Biotecnología, Acosemillas, hacen un llamado a los productores para que planifiquen oportunamente sus siembras y utilicen semilla autorizada, de procedencia conocida y adquirida a través de canales formales.
Las condiciones climáticas asociadas a El Niño pueden variar entre regiones y sistemas productivos.
Por esta razón, las decisiones de siembra deben considerar la información agroclimática disponible, la oferta hídrica local, las características del suelo, los requerimientos del cultivo y la adaptación del cultivar a la zona de producción.
En este contexto, la utilización de semilla autorizada constituye una medida fundamental para la gestión del riesgo productivo.
Este material debe cumplir los requisitos de calidad establecidos para cada especie y categoría, incluidos, cuando corresponda, parámetros relacionados con identidad, pureza, germinación, calidad física y condición sanitaria.
Asimismo, permite conocer su procedencia y facilita la trazabilidad dentro de la cadena de producción y comercialización.
El uso de semillas o materiales de propagación de origen desconocido puede incrementar los riesgos de baja germinación, presencia de plagas o mezcla varietal, así como limitar la posibilidad de verificar su identidad, calidad y trazabilidad.
Estas condiciones pueden aumentar la vulnerabilidad del sistema productivo, especialmente cuando coinciden con déficit hídrico, temperaturas elevadas u otros factores de estrés ambiental.
Información técnica
Desde el ICA se hace un llamado a los productores para que adopten decisiones de siembra basadas en información técnica, consulten los pronósticos agroclimáticos y adquieran semillas y materiales de propagación en establecimientos registrados.
Utilizar material de procedencia conocida y con condiciones verificables de calidad, sanidad e identidad contribuye a proteger la inversión del productor y el patrimonio fitosanitario del país.
En este escenario, el acompañamiento institucional también busca que los productores cuenten con herramientas para tomar decisiones oportunas y adecuadas a las condiciones de cada territorio.
Planificar, elegir material de calidad y hacer un uso responsable del recurso hídrico son acciones que contribuyen a proteger la producción agropecuaria y a seguir construyendo, juntos, una patria milagro desde el campo.
Por su parte, Acosemillas destaca que, en escenarios de variabilidad climática, la elección de una semilla de calidad y de un cultivar adecuado para las condiciones de la zona adquiere mayor relevancia.
La investigación, el mejoramiento vegetal y la innovación permiten ofrecer alternativas productivas con características conocidas.
Sin embargo, su desempeño debe estar acompañado de una adecuada planificación, manejo agronómico y uso eficiente del recurso hídrico.
Buenas prácticas
El ICA y Acosemillas reiteran que el uso de semilla autorizada debe complementarse con medidas de manejo integral del cultivo, entre ellas:
– Consultar los boletines y pronósticos agroclimáticos oficiales.
– Verificar la disponibilidad de agua antes de definir la fecha y el área de siembra.
– Seleccionar especies y cultivares adaptados a las condiciones agroecológicas de la región.
– Conservar las etiquetas, facturas y demás documentos que acrediten la procedencia de la semilla.
– Adquirir semillas y materiales de propagación únicamente a través de productores, importadores, comercializadores, distribuidores o establecimientos registrados, según corresponda.
– Implementar prácticas de conservación de suelos y uso eficiente del agua.
– Ajustar la densidad y fecha de siembra de acuerdo con las recomendaciones técnicas para el cultivo.
– Fortalecer el monitoreo fitosanitario, teniendo en cuenta que las condiciones climáticas pueden modificar el comportamiento de plagas.
Desde la Dirección Técnica de Semillas del ICA se recuerda que la entidad ejerce funciones de regulación, vigilancia y control sobre la producción y comercialización de semillas.
La selección del cultivar, la oportunidad de la siembra y el manejo agronómico corresponden al productor, quien debe tomar estas decisiones con base en las condiciones particulares de su predio y, cuando sea necesario, con acompañamiento de un profesional competente.
Finalmente, las entidades recomiendan mantenerse atentos a los comunicados oficiales del Ideam y a las orientaciones emitidas por las autoridades agropecuarias nacionales y territoriales, debido a que la evolución y los efectos del Fenómeno de El Niño pueden variar según la región y el periodo del año.

