Cali, febrero 6 de 2026. Actualizado: jueves, febrero 5, 2026 22:44
5 monumentos que hoy dan cuenta del horror de la esclavitud
Durante toda la época del gran holocausto contra los negros y los aborígenes, hubo ciertas prácticas que llegaron a marcar la diferencia entre la vida y la muerte, entre pensar si era mejor ser un animal o un ser humano, pues ese era, en gran parte, el pensar y sentir de los negros cuando eran arrebatados de su hábitat y llevados a centros de concentración y selección para un comercio humano degradante y, sobre todo, que violaba todas las condiciones propias del ser humano.
Los barcos, los puertos y su destino final —es decir, su amo— eran para los negros una verdadera pesadilla; por eso, algunos se sublevaban y otros huían a las montañas para allí formar sus palenques y vivir libres.
Centro histórico de Salvador de Bahía (Estado de Bahía, Brasil)
A mediados del siglo XVI, esta ciudad colonial llena de edificios de colores brillantes y finas construcciones en estuco se convirtió en uno de los primeros mercados de esclavizados en América.
A la capital de Brasil (antiguamente denominada Bahía) se llevaron miles de africanos esclavizados para trabajar en los campos de caña de azúcar, y en el siglo XVII Brasil llegó a ser el mayor exportador de azúcar con destino a Europa.
Los viajeros que visitan este epicentro de la cultura afrobrasileña pueden sentir el ritmo de la música samba por las calles adoquinadas de Pelourinho, un barrio histórico donde se ubicó el primer mercado de esclavizados y donde se castigaba públicamente a los negros, en la mayoría de los casos sin causa justa.
Castillo de la Costa del Cabo (Cape Coast, Ghana)
La Costa de Oro, una antigua colonia portuguesa donde hoy se ubica Ghana, fue el epicentro de la trata de esclavizados.
Tiene más de 40 castillos y fortalezas construidos por portugueses como lugares de detención para los africanos esclavizados; el castillo de Cape Coast es el más conocido de todos.
En las mazmorras del castillo se retuvieron hasta 1.500 personas esclavizadas antes de su paso por la puerta principal, también conocida como la Puerta sin Retorno. Esta significaba el último adiós a su tierra natal antes de que se los llevaran por la ruta del Atlántico.
Hoy el castillo funciona como museo para difundir los horrores a los que fueron sometidos los africanos.
Muelle de Gadsden (Charleston, Carolina del Sur)
Durante el comercio transatlántico de esclavizados, cerca del 40 % de los africanos que fueron llevados a los Estados Unidos pasaron por el puerto de Charleston, el más grande de América del Norte en ese momento.
Los que sobrevivían al viaje eran derivados a diferentes galpones y mercados de sirvientes hasta que se vendían al mejor postor.
Los historiadores calculan que, en esta área, un 90 % de todos los afroamericanos puede encontrar al menos un antepasado.
Después de 20 años de trabajo, finalmente se anunció que el antiguo muelle se convertiría en el International African American Museum (Museo Internacional Afroamericano), cuya inauguración fue a principios de 2022.
Además de las muestras históricas y culturales, el museo cuenta con un centro de investigación genealógica, un laboratorio de acción por la justicia social y un jardín conmemorativo de los antepasados africanos.
Los turistas también pueden visitar el Museo Old Slave Mart (de 1859), ubicado a unas pocas cuadras, para conocer relatos sobre el rol de Charleston en el comercio interestatal de esclavos. Se cree que es el último sitio de subastas de esclavos que queda en Carolina del Sur.
Isla de Gorée (Dakar, Senegal)
En la isla de Gorée, una pequeña tierra frente a la costa de Senegal, funcionó el mayor centro de comercio de esclavizados de la costa de África occidental entre los siglos XV y XIX.
Se dice que la Maison des Esclaves (Casa de los Esclavizados), un gran edificio rojo construido en 1786, conmemora el último punto de salida de los negros rumbo a las plantaciones.
En 1962, el edificio se convirtió en museo y memorial, y revela una historia más íntima sobre la trata de esclavos, exponiendo relatos personales de los dueños de la casa y de los esclavos que trabajaban allí.
Para saber más sobre el rol que desempeñó Senegal en la esclavitud y las figuras clave en la resistencia contra los colonizadores europeos, se puede visitar el Museo Histórico IFAN, una antigua batería de cañones que se convirtió en museo en 1936.
Lomboko, prisión y centro de selección de negros esclavizados
Era un infierno: una fábrica de esclavizados en lo que hoy es Sierra Leona, controlada por el infame comerciante de esclavos español Pedro Blanco.
Consistía en varios grandes depósitos o barracones para los esclavizados traídos del interior, así como varios edificios palaciegos donde Blanco albergaba a sus esposas, concubinas y empleados.
Lomboko se construyó sobre varias islas pequeñas en la desembocadura del río Gallinas, cerca de Sulima, en la costa de Gallinas. Los comerciantes de esclavos españoles controlaban la zona, dentro de la colonia británica de Sierra Leona.
Para 1839, alrededor de 2.000 personas esclavizadas salían del río Gallinas cada año, a pesar de que la trata era ilegal.
En 1849, una expedición del Escuadrón de África Occidental de la Marina Real Británica, dedicada a la lucha contra la esclavitud, atacó Lomboko: los marines reales liberaron a los prisioneros y luego destruyeron la fortaleza.
