Cali, agosto 24 de 2026. Actualizado: lunes, agosto 24, 2026 13:31
Pensar, planear, reconstruir
Hace tanto tiempo no se sentía el alma del pueblo caleño en carne viva.
El terremoto nos saco de las trincheras políticas, los resentimientos y prevenciones sociales y los debates insulsos por las creencias individuales y nos coloco en la misma frecuencia, la de la solidaridad y el quebrantamiento colectivo.
Normalmente, en estas circunstancias las fuerzas de los lideres son superadas por la energía de las manos entrelazadas, los abrazos y las gotas de sudor y lágrimas. Cali en eso se sobro como siempre.
El estado, las organizaciones de salvamento, las entidades de ayuda, las iglesias, las autoridades tuvieron que canalizar para bien de la ciudad esa dinámica que fluía de nuestros corazones.
Los caleños fuimos inmensos. Igual situación se vivió en los otros municipios afectados por el terremoto.
Pero ahora sigue pensar, planear, reconstruir. En lo tangible y lo intangible.
En lo que se cimienta y en lo que se reunifica. En la cara de la ciudad y en el corazón de quienes vivimos aquí. En los sueños truncados y el futuro sin explorar.
En nuestra individualidad, en las familias, en los barrios, las veredas y los corregimientos, en las iglesias, los colectivos, los colegios, los centros de salud, las canchas deportivos, las rutas de transporte, el trabajo, las empresas, los emprendimientos.
¿Como hacerlo? Seguir unidos. No desprendernos el uno del otro. Ser una sola voz. Cantar en el mismo tono. Caminar al mismo ritmo. Navegar hacia el futuro como si el viento cómplice nos guiase y nos acompañase.
Algunas preguntas nos dan pistas de lo que debemos pensar, planear y construir juntos.
¿El polígono donde se generó la mayor catástrofe debe reconstruirse tal cual o amerita todo un análisis de riesgo futuro y una proyección financiera de apalancamiento a los propietarios de esos predios y la retoma de predios de tipo institucional para desarrollar en ellos lo que mejor convenga para el servicio de la ciudadanía?
¿Cómo hacer para que la disposición de miles de toneladas de residuos de construcción y demolición (RCD) sea la mas adecuada y útil, ya que Cali, no tiene un sitio de disposición final y mucho menos un sitio de reutilización a través de los principios de economía circular?
¿Si contamos con un plano de sismo resistencia de Cali, como hacemos para recomponer el riesgo en las viejas edificaciones y algo más insólito, para que no se caigan edificaciones de reciente construcción?
¿Sera posible recuperar la vocación residencial de este hermoso sector o debemos acentuar su vocación de servicios con un modelo de sismo resistencia de alto nivel?
¿Sera tal vez la oportunidad de iniciar la verdadera modernización del acueducto y alcantarillado paulatino de la ciudad y un servicio de energía con líneas subterráneas?
Pensar, planear y construir unidos. No hay otra solución.
