Cali, septiembre 4 de 2026. Actualizado: viernes, septiembre 4, 2026 20:02
Reconstruir algo más que edificios
Superada la emergencia inmediata del terremoto, comienza un reto quizás más complejo: la reconstrucción.
Necesitamos agilidad, eficiencia, rapidez y, sobre todo, calidad. Las familias no pueden esperar años por soluciones mientras sus ciudades intentan recuperar la normalidad.
Tampoco podemos permitir que la urgencia aumente los costos o sacrifique la calidad de las obras.
Reconstruir rápido será necesario, pero reconstruir bien será indispensable.
Sin embargo, reconstruir no puede significar simplemente volver a levantar lo que se cayó.
Tenemos una oportunidad extraordinaria para repensar nuestras ciudades y la manera como queremos habitarlas.
¿Debemos reconstruirlas bajo los mismos modelos urbanos? ¿Podemos avanzar hacia ciudades multicéntricas, con servicios, comercio, educación y empleo distribuidos en diferentes zonas? La planeación urbana también debe hacer parte de la reconstrucción.
Durante décadas privilegiamos ciudades concentradas y cada vez más verticales.
Construimos grandes edificios porque el suelo urbano es escaso y costoso.
Después del terremoto tendremos que preguntarnos cómo cambiará nuestra relación con las alturas.
¿Las familias querrán regresar tranquilamente a vivir en pisos altos? ¿Seguiremos construyendo bajo los mismos criterios?
Pero existe otro desafío posiblemente más difícil. La emergencia demostró que existen labores capaces de trascender nuestras diferencias.
Aparecieron la solidaridad, la colaboración y un sorprendente sentido de comunidad. Ahora vendrán las esperas, las discusiones, los costos y las inevitables diferencias.
La reactivación no será milagrosa ni inmediata.
Necesitaremos resiliencia, paciencia, concertación y confianza. El terremoto demostró que podemos trabajar juntos.
La gran pregunta es si la reconstrucción conservará esa capacidad o volverá a dividirnos. Ojalá reconstruyamos mejores edificios, mejores ciudades y, sobre todo, una mejor comunidad.
No solo debemos reconstruirnos, también es importante repensarnos y regenerarnos.
