Cali, septiembre 25 de 2026. Actualizado: viernes, septiembre 25, 2026 16:49
Transición energética ante el fenómeno de El Niño
Emcali acelera su apuesta por generar energía propia
El fortalecimiento del fenómeno de El Niño vuelve a poner sobre la mesa un desafío estratégico para Cali: cómo reducir la vulnerabilidad de sus servicios públicos frente a períodos prolongados de sequía.
El Ideam informó que existe una probabilidad superior al 90 % de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el último trimestre de 2026 y comienzos de 2027 y advirtió que el fenómeno puede reducir niveles y caudales de los ríos, con efectos sobre el abastecimiento de agua y la generación de energía.
De distribuir a generar energía
En Cali, esta coyuntura aceleró una discusión que Empresas Municipales de Cali, Emcali, ya venía planteando: pasar de depender principalmente de la energía que compra en el mercado a desarrollar capacidad propia de generación.
Roger Mina, gerente general de Emcali, explicó que el fenómeno de El Niño obliga a mirar más allá de la contingencia inmediata.
La empresa considera que generar energía propia permitiría diversificar sus fuentes de ingreso, disminuir su dependencia de las compras en el mercado y reducir la exposición a las variaciones del precio de la energía en bolsa.
“Debemos generar nuestra propia energía”, señaló Mina al explicar la orientación que busca darle la empresa a este componente, decisión que está contemplada en el Plan de Desarrollo Distrital y en el Plan Estratégico Corporativo 2024-2028.
La empresa ya tiene varios proyectos en esa dirección. Uno de los principales es el Parque Solar Mulaló, en Yumbo, que tendrá una capacidad instalada de 69,9 MWp y una inversión cercana a $400.000 millones.
“Ya estamos desarrollando el parque solar Mulaló, que va a ser el parque solar más grande del departamento del Valle del Cauca y que va a generar la energía equivalente a lo que consumen 50.000 hogares”, explicó Mina.
Proyectos que ya producen resultados
La transición energética no parte únicamente de proyectos futuros.
En febrero entró en funcionamiento la Planta Solar Aguablanca, primera planta de generación distribuida de Emcali.
Cuenta con 1.324 paneles solares y aproximadamente 800 kWp de capacidad.
Su producción equivale al abastecimiento de alrededor de 777 viviendas del oriente de Cali o a la demanda energética del Hospital Isaías Duarte Cancino.
A esto se suma el programa Hogares Energéticamente Sostenibles. La empresa reporta 1.997 paneles instalados, 1.990 medidores inteligentes y una capacidad de 2,16 kWp por vivienda en Llano Verde y Potrero Grande.
La inversión aproximada alcanza $36.800 millones y los beneficiarios registran reducciones en las tarifas de energía de entre 40 % y 100 %.
“También instalamos 2.000 paneles solares individuales en el oriente de Cali, en Llanoverde y Potrero Grande”, señaló el gerente de Emcali al referirse a los proyectos con los que la empresa comenzó a incorporar generación solar.
Otro frente de inversión está en la infraestructura que soporta el sistema eléctrico.
Emcali proyecta aproximadamente $375.000 millones para ampliar y modernizar cinco subestaciones: una nueva en Mulaló y las existentes de Menga, Chipichape, Centro y Pance.
El objetivo es aumentar la capacidad del sistema y responder al crecimiento de la demanda de Cali.
La generación hidroeléctrica, el siguiente paso

La estrategia, además, busca trascender la generación solar.
Emcali evalúa alternativas para incorporar activos de generación y ampliar su presencia regional.
Roger Mina sostiene que, para Cali y el Pacífico, la generación hidroeléctrica y el desarrollo progresivo de energía solar resultan fundamentales para mejorar el respaldo y la resiliencia frente al cambio climático.
“La apuesta es poder entrar al segmento de generación hidráulica, de generación con agua. Estamos explorando pequeñas centrales hidroeléctricas, pero también estamos interesados en grandes proyectos de generación de energía limpia a partir del agua”, explicó Mina.
Según el gerente, uno de los propósitos de esa estrategia es reducir la dependencia energética de otras zonas del país.
“Esto permitirá varias cosas para el Valle del Cauca. Primero, que tengamos soberanía energética para mitigar fenómenos climatológicos como el fenómeno del Niño. Permitirá también que cuidemos el medio ambiente al generar energía con menos emisiones de gases efecto invernadero. Permitirá que no dependamos de generadores y de empresas ubicadas en otras regiones del país y estabilizar las tarifas a los usuarios”.
Mina planteó, además, que una mayor capacidad de generación tendría implicaciones económicas para el Valle del Cauca y el suroccidente.
“Permitirá el desarrollo económico de la región al tener más energía para que haya más negocios y permitirá también entregar energía a precios más competitivos para la industria, el comercio y los hogares vallecaucanos y el suroccidente colombiano”.
Así, mientras El Niño obliga a atender el riesgo inmediato sobre el agua y la energía, Emcali busca convertir la coyuntura en una discusión de más largo plazo: aumentar su capacidad de generación y disminuir gradualmente su dependencia del mercado eléctrico.

